5 de febrero de 2026
La nueva normativa de 2026 y la presión vecinal sitúan a los propietarios de Viviendas de Uso Turístico (VUT) en una situación de "tolerancia cero". Una innovación española de "fusión de sensores" emerge como la única defensa legal para proteger las licencias.
El ecosistema del alquiler vacacional en España ha alcanzado un punto de inflexión crítico al inicio de este año. Lo que durante años se consideró una zona gris regulatoria se ha transformado en un entorno de presión legislativa extrema, donde el derecho al descanso ha sido elevado a prioridad de orden público. Tras la modificación de la Ley de Propiedad Horizontal (LPH), las comunidades de propietarios ahora tienen la capacidad de vetar la actividad mediante una mayoría de tres quintas partes y pueden imponer recargos de hasta el 20% en las cuotas de gastos comunes a las VUT.
El mapa de la restricción: De la multa al cierre
La impunidad acústica ha terminado. En regiones como la Comunidad Valenciana o Baleares, las infracciones muy graves por ruido excesivo continuado pueden alcanzar ya los 600.000 €. Por su parte, el Ayuntamiento de Madrid, bajo su Plan RESIDE, ya ha forzado la baja de más de 3.000 licencias en el último año para "blindar" el uso residencial del centro histórico.
El cambio más contundente viene del norte: Cantabria, mediante el Decreto 50/2025, ya exige por ley que todas las viviendas turísticas cuenten con sistemas de monitorización de ruido operativos. Asturias se ha sumado a esta tendencia en febrero de 2026, aprobando un decreto que otorga seis meses para implementar estos sistemas de control acústico. Esta corriente, que se espera sea la norma en toda España para 2027, obliga a los propietarios a profesionalizarse para no perder su licencia.
Raixer: La "Coartada Digital" que salva licencias
Ante este escenario de "fiscalización digital", la tecnológica Raixer ha lanzado una solución integral que actúa como un "seguro de vida" para el patrimonio inmobiliario. A diferencia de los sensores tradicionales, Raixer apuesta por fusionar dispositivos:
Ecosistema Todo Integrado: Raixer ofrece la primera cerradura inteligente con sensor de ruido integrado, eliminando la necesidad de instalar dispositivos adicionales en el techo. Para estancias sin cerradura inteligente, disponen de sensores plug-and-play de despliegue rápido que solo requieren conexión a la corriente.
Cero Falsos Positivos: Al cruzar los niveles de decibelios, el sistema distingue si el ruido proviene de una televisión alta o de una aglomeración de personas no autorizadas.
Autopilot SMS: El sistema se sincroniza con calendarios de plataformas como Airbnb para identificar al huésped y enviarle automáticamente una advertencia por SMS al detectar patrones anómalos. Este mecanismo resuelve de forma preventiva el 94· los conflictos antes de que intervenga el propietario o las autoridades.
Prueba Judicial: Ante denuncias falsas de vecinos hostiles, el sistema permite generar reportes PDF certificados con sello de tiempo. Es la evidencia técnica necesaria para desarticular sanciones de cinco y seis cifras.
Más eficiencia, menos costes
Además de la protección legal, el ecosistema de Raixer permite un ahorro operativo del 40% frente a soluciones fragmentadas. Al estar conectado permanentemente a la corriente, se eliminan los costes de mantenimiento de baterías. Todo ello bajo el estándar "Privacy-by-Design": los dispositivos no graban audio ni conversaciones, solo procesan metadatos numéricos de presión sonora, cumpliendo estrictamente con el RGPD y las directrices de la AEPD.