10 de febrero de 2026
La Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, en vigor desde abril de 2025, obliga al sector hostelero y alimentario a adoptar medidas concretas para reducir el desperdicio de alimentos a lo largo de toda la cadena. Entre las principales obligaciones que recoge la normativa se encuentra la implantación de un Plan de Prevención de Pérdidas y Desperdicio Alimentario, obligatorio para la mayoría de empresas del sector.
Para que este plan sea efectivo, la ley exige que las empresas formen y sensibilicen a su personal, de modo que conozcan tanto el marco legal como las buenas prácticas necesarias para cumplir con las nuevas exigencias. Esta nueva formación pasa a engrosar la lista de cursos obligatorios para hostelería, situándose al mismo nivel de exigencia normativa que el certificado de manipulador de alimentos o la gestión de alérgenos.
El incumplimiento de la ley puede dar lugar a sanciones económicas clasificadas como:
-Leves, de hasta 2.000 €
-Graves, de hasta 60.000 €
-Muy graves, de hasta 500.000 €
Además de la formación en prevención del desperdicio alimentario, la normativa sanitaria y de seguridad alimentaria exige al sector hostelero contar con otras formaciones esenciales:
-Formación en prevención de pérdidas y desperdicio alimentario, exigida por la Ley 1/2025 de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario para las empresas obligadas a disponer de un Plan de Prevención.
-Curso de Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico (APPCC), dirigido a responsables y personal clave, necesario para implantar y mantener los sistemas de autocontrol sanitario.
-Curso de Manipulador de Alimentos (FCOM01), obligatorio para todo el personal que manipula alimentos, centrado en higiene, seguridad y prevención de contaminaciones.
La combinación de estas formaciones permite cumplir con la normativa vigente, reducir el riesgo de sanciones y avanzar hacia un modelo de gestión más eficiente y sostenible.
Desde Avanforma, entidad especializada en formación para el sector hostelero y alimentario, destacan que estas formaciones pueden realizarse mediante formación bonificada, lo que permite a muchas empresas implantarlas sin coste económico.
De este modo, bares y restaurantes pueden adaptarse a las obligaciones derivadas de la Ley 1/2025 de forma práctica, demostrable y alineada con la normativa vigente.