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Implantes subperiósticos; la tecnología 3D abre nuevas vías para la rehabilitación dental en maxilares severamente atróficos

17 de febrero de 2026

La planificación digital y los nuevos materiales permiten rehabilitaciones fijas sin injertos óseos en pacientes con pérdida extrema de hueso.

La rehabilitación dental de pacientes con una pérdida extrema de hueso maxilar continúa siendo uno de los grandes retos de la cirugía oral y maxilofacial. En estos casos, la implantología convencional suele no ser viable y las alternativas tradicionales —como la regeneración ósea compleja o los implantes cigomáticos— implican cirugías largas, mayor morbilidad y tiempos de tratamiento prolongados.

Según explican los doctores José Luis Cebrián y Néstor Montesdeoca, responsables del área de Cirugía Oral y Maxilofacial de MaxiloFace, los implantes subperiósticos han resurgido en los últimos años como una alternativa real para determinados pacientes con maxilares severamente atróficos, gracias a los avances tecnológicos en planificación digital, cirugía guiada e impresión 3D.

A diferencia de los implantes endoóseos convencionales, los implantes subperiósticos se apoyan sobre el hueso basal, por debajo del periostio, lo que permite su utilización incluso en situaciones de reabsorción ósea extrema. “Están especialmente indicados en pacientes en los que no es posible colocar implantes convencionales sin recurrir a injertos óseos complejos, en personas con enfermedades sistémicas, edad avanzada, rechazos a cirugías adicionales o en casos de fracasos previos”, señala el Dr. Cebrian.

“Una de las principales ventajas de esta técnica es que evita procedimientos extensos de regeneración ósea, reduciendo el número de cirugías, el tiempo global de tratamiento y la morbilidad quirúrgica. Esto permite, en muchos casos, ofrecer al paciente una rehabilitación fija en plazos más cortos, algo especialmente relevante en pacientes frágiles o con comorbilidades”, explica el Dr. Montesdeoca.

El desarrollo de los implantes subperiósticos modernos se apoya de forma decisiva en la planificación digital. Mediante estudios radiológicos tridimensionales y un diseño prostodóncicamente guiado, el equipo puede definir con precisión las zonas de apoyo del implante y la posición ideal de los futuros dientes antes de la cirugía. Estas estructuras personalizadas se fabrican mediante tecnología CAD/CAM e impresión 3D, logrando un ajuste anatómico muy preciso que mejora la estabilidad y reduce el riesgo de complicaciones intraoperatorias.

En este sentido, la cirugía guiada y las nuevas herramientas de realidad extendida permiten una intervención más predecible y menos invasiva, con una mejor comunicación entre cirujanos, prostodoncistas, laboratorio y paciente. “El paciente entiende mejor el tratamiento y participa de forma más activa en la toma de decisiones”, destacan los doctores.

En cuanto a los materiales, el titanio de grado médico —especialmente el titanio de grado 5— es actualmente el estándar en la fabricación de estos implantes. “Su alta biocompatibilidad, resistencia mecánica y capacidad para soportar cargas masticatorias elevadas permiten diseñar estructuras más ligeras, duraderas y adaptadas a cada caso clínico”, destaca el Dr. José Luis Cebrian.

No obstante, los especialistas subrayan que la selección del paciente es crítica. Según el Dr. Néstor Montesdeoca es imprescindible contar con un hueso basal estable, tejidos blandos sanos, ausencia de infecciones activas y una buena higiene oral. “Factores como el tabaquismo severo no controlado, enfermedades sistémicas descompensadas o expectativas irreales pueden contraindicar la técnica. Además, se trata de procedimientos que deben realizarse en centros con experiencia en cirugía avanzada y rehabilitaciones complejas”, afirma.

Como cualquier tratamiento quirúrgico, los implantes subperiósticos no están exentos de riesgos. Como indican los doctores, entre las complicaciones se encuentran las dehiscencias de la herida, la inflamación crónica de los tejidos blandos, la reabsorción ósea progresiva en las zonas de apoyo o problemas mecánicos derivados de un diseño biomecánico inadecuado. Por ello, el seguimiento clínico y el mantenimiento a largo plazo son fundamentales.

La evidencia científica disponible muestra resultados prometedores a corto y medio plazo, con tasas de supervivencia elevadas en casos bien seleccionados. Sin embargo, los expertos recuerdan que aún son necesarios estudios con seguimientos más prolongados para confirmar de forma robusta su éxito a largo plazo. “Los implantes subperiósticos no sustituyen a la regeneración ósea cuando esta es viable, pero sí representan una valiosa alternativa de rescate en situaciones donde otras opciones no son posibles”, concluyen. 

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