19 de febrero de 2026
El crecimiento sostenido de la infraestructura ciclista protegida está redefiniendo el diseño urbano en numerosas ciudades. Cada vez más administraciones priorizan soluciones que mejoren la seguridad sin incrementar la complejidad técnica de las instalaciones. En ese sentido, el separador de carril bici fotoluminiscente desarrollado por Abadecom Urban gana presencia en España y Latinoamérica, donde ya supera los 250 kilómetros instalados. La compañía, especializada en movilidad urbana y seguridad vial, responde así al aumento de inversiones públicas destinadas a consolidar redes ciclistas seguras, visibles y adaptadas a entornos urbanos con alta densidad de tráfico.
La expansión del producto coincide con un momento clave para la planificación urbana. Las ciudades buscan infraestructuras que combinen eficacia técnica y sostenibilidad operativa. Por eso, el sistema de Abadecom Urban se posiciona como una alternativa diferenciada dentro del mercado de segregación ciclista.
El elemento distintivo del separador es su capacidad fotoluminiscente. El material absorbe la luz ambiental durante el día y emite un brillo visible en condiciones de baja iluminación. Esta propiedad genera una guía visual adicional para ciclistas y conductores durante la noche, el amanecer o en situaciones de visibilidad reducida.
A diferencia de otros dispositivos que dependen principalmente de reflectantes, pintura vial o sistemas de iluminación activa, esta solución funciona mediante balizamiento pasiva. Esto permite mantener la señalización visible sin consumo energético ni instalaciones eléctricas complementarias. Además, refuerza la percepción del trazado del carril bici cuando disminuye la luz natural.
La visibilidad diurna también se mantiene como un factor prioritario. El diseño del separador facilita la identificación clara del espacio ciclista y contribuye a una mejor organización del tráfico urbano. En consecuencia, se reduce el riesgo de invasiones involuntarias por parte de vehículos motorizados.
La implantación del separador de carril bici fotoluminiscente ya supera los 250 kilómetros en distintas ciudades de España y Latinoamérica. Ayuntamientos, responsables de movilidad y empresas constructoras e ingenierías de camino, han apostado por esta solución al priorizar proyectos que integren alta visibilidad diurna y orientación nocturna sin incrementar los costes de mantenimiento.
Este crecimiento responde a una tendencia estructural. Las inversiones en movilidad sostenible continúan aumentando, y las infraestructuras ciclistas protegidas se consolidan como eje estratégico en los planes urbanos. En este escenario, Abadecom Urban refuerza su posicionamiento como proveedor especializado en soluciones técnicas adaptadas a las nuevas exigencias de seguridad vial.
Desde la compañía se subraya que el objetivo es acompañar la transformación urbana con productos que aporten valor real. “La visibilidad continua del carril bici es clave para mejorar la seguridad y la confianza de los usuarios”, señalan desde Abadecom Urban. Con esta expansión, el separador de carril bici fotoluminiscente se consolida como una herramienta eficaz para entornos urbanos que buscan avanzar hacia modelos de movilidad más seguros y sostenibles.