21 de mayo de 2026
Hay destinos que simplemente no admiten excusas. Lugares que aguardan al viajero con todo a su favor: paisajes únicos, cultura desbordante, gastronomía de altura. Lo que marca la diferencia entre un buen viaje y uno memorable es, muchas veces, el hotel en el que se descansa. Por eso, Grupo RV EDIPRESS, agencia especializada en comunicación turística, ha seleccionado los rincones de obligada visita esta temporada y los alojamientos que mejor los representan.
Si hay una ciudad que ha hecho de la sostenibilidad un estilo de vida, esa es la capital de Euskadi. Galardonada como Capital Verde Europea en 2012, Vitoria-Gasteiz presume de un Anillo Verde que rodea el núcleo urbano con 833 hectáreas de naturaleza y más de 100.000 ejemplares arbóreos. Un pulmón vivo que convierte cada paseo en una experiencia terapéutica. Es el destino ideal para quienes buscan desconectar sin renunciar al confort urbano. El Gran Hotel Lakua, único establecimiento de cinco estrellas de la ciudad, es el refugio perfecto para quienes exigen silencio, elegancia y un spa de ensueño. Su buffet de desayunos se sitúa entre los mejores del panorama actual.
Para quien siente que el mar no lo es todo, el Valle de Núria es la respuesta. Un tesoro natural enclavado en el Pirineo Catalán que en verano se convierte en escenario de actividades para toda la familia: senderismo, naturaleza desbordante y esa paz que solo existe cuando se está lejos del ruido. La belleza es sobrecogedora y la sensación de privilegio, constante. El Hotel Vall de Núria, una antigua estación de esquí transformada en un alojamiento lleno de calidez, apuesta por el detalle y el producto de proximidad. Gastronomía honesta y descanso de calidad en un entorno sin igual.
Sevilla tiene ese magnetismo difícil de explicar y casi imposible de resistir. Sus calles vibran con un ambiente festivo, su luz es única y su capacidad para seducir al visitante, inagotable. La ciudad es un escenario perfecto para pasear, perderse y descubrir en cada esquina una historia que merece ser contada. Los hoteles América y Derby son paradas obligatorias. Situados en el corazón de la ciudad, permiten acceder a pie a los principales monumentos y ofrecen ese ambiente de relax y desconexión perfecto para recuperar fuerzas tras una jornada empapada de magia sevillana.
Huelva es de esas provincias que lo tienen todo sin presumir de ello. Su sierra invita a la calma, sus playas parecen postales y su luz tiene una calidad que los fotógrafos persiguen. Un destino que enamora precisamente por su carácter auténtico y su ritmo sin prisas. Dos opciones de primer nivel para esta provincia. El Puerto Antilla Grand Hotel lleva más de dos décadas siendo un paraíso familiar donde el trato al cliente lo es todo. Y el Vila Galé Isla Canela, un oasis de estética nazarí que evoca la elegancia de un palacio frente a la brisa atlántica.
Madrid no descansa. Su oferta cultural, gastronómica y de ocio es tan amplia que ninguna visita resulta igual a la anterior. La capital es el destino favorito tanto para el turista nacional como internacional, y eso no es casualidad: siempre tiene algo nuevo que ofrecer. El Novotel Madrid Center, recientemente renovado y con 790 habitaciones, es la apuesta segura: parking, restaurante y a cinco minutos del Parque de El Retiro, a 11 kilómetros del aeropuerto. Para quienes prefieren el centro más cultural, los Hoteles Meninas y Ópera son dos establecimientos perfectos desde los que explorar la riqueza histórica y artística de la capital.
La costa gaditana ya era irresistible. Ahora, con la reciente apertura de un nuevo referente en la Bahía, tiene un argumento más para convertirse en destino prioritario. El Puerto de Santa María ofrece puestas de sol que cortan la respiración, una gastronomía de producto excepcional y esa brisa atlántica que lo pone todo en perspectiva. El Punta Bermeja Premium Beach Hotel, cuatro estrellas superior recién estrenado, es un remanso de paz con piscina infinity con vistas a la Bahía, spa completo con jacuzzi y sauna finlandesa, y el restaurante Baifora, donde el atún rojo y el langostino de Sanlúcar son protagonistas. El sofisticado Bar Terraza Bermeja completa una propuesta sin fisuras.
A apenas unas horas de España, Lisboa sigue siendo uno de los grandes secretos bien guardados de Europa. Su mezcla de historia, modernidad y esa melancolía característica del fado hacen de la capital lusa un destino que enamora de forma lenta y definitiva. Con vistas que en días despejados alcanzan el Palacio de Pena de Sintra, la ciudad invita a quedarse más de lo previsto. El Hotel Dom Pedro Lisboa, cinco estrellas con más de 25 años de excelencia, es la elección natural. Su Spa Aquae, el restaurante italiano Il Gatopardo, la cocina tradicional de Le Café y sus vistas únicas hacen de este hotel mucho más que un alojamiento: es una experiencia en sí misma.