CÍRCULO ROJO - Tras cuatro años de escritura y un proceso creativo que evolucionó al mismo ritmo que su autora, Alejandra Brugarolas presenta No tengo tiempo para ir deprisa, una obra de crecimiento personal que reivindica el valor de la pausa, la sencillez y la escucha interior. Lejos de los manuales tradicionales de autoayuda, el libro propone un recorrido íntimo a través de reflexiones, ejercicios y relatos breves concebidos para que cada lector encuentre su propio camino.
Brugarolas, que escribe desde los doce años y obtuvo su primer reconocimiento literario en la adolescencia con un ensayo sobre la muerte, asegura que esta obra "pidió su propio tiempo". De hecho, durante su creación llegó a transformarse en otro proyecto antes de recuperar su esencia definitiva, reflejando el mismo mensaje que transmite: no apresurar los procesos vitales.
Dirigido principalmente a lectores adultos, aunque accesible también para jóvenes, el libro nace de la observación de la vida, las emociones y la experiencia cotidiana. Su propuesta combina textos introspectivos con música, ilustraciones y mandalas, invitando a leer sin prisas y al ritmo que marque cada persona.
Con un estilo cercano y sencillo, No tengo tiempo para ir deprisa busca recordar que las respuestas más importantes suelen encontrarse en lo cotidiano. Un viaje hacia uno mismo que invita a detenerse, sentir y descubrir que, precisamente en la calma, puede comenzar la verdadera transformación.
AUTORA
Alejandra Brugarolas Pérez, nacida en Murcia y afincada al sur de Tarragona, ha dedicado su vida a explorar nuevas formas de expresión, conexión y transformación. Desde la moda hasta la interpretación, las terapias, los Caminos de Santiago disfrutones en grupo y experiencias musicales y sensoriales para eventos, ha descubierto que todo cobra sentido cuando se integra bajo una sola filosofía: el juego como camino de transformación.
En este libro, Alejandra te invita a recuperar tu capacidad de jugar cada día, sin importar la edad ni las circunstancias. Con ligereza, humor y presencia, aprenderás a escuchar los latidos de tu corazón, seguir los susurros de la vida y dejar que la magia suceda.
Permite que el juego te muestre el camino no es solo una frase: es su estilo de vida, y este libro es tu primera invitación a experimentarlo.
Prepárate para volver a jugar con la vida, más libre, más feliz y más conectada que nunca.
¡Permite que el juego te muestre el camino!