Mientras miles de aspirantes compiten cada año por plazas en oposiciones masificadas, existe una con alta necesidad de profesionales, un número relativamente reducido de aspirantes y unas perspectivas laborales especialmente atractivas. Se trata de la oposición de Examinador de la Dirección General de Tráfico (DGT), una especialidad que continúa siendo una gran desconocida para la mayoría de los opositores.
Cuando alguien piensa en oposiciones suele fijarse en Policía Nacional, Guardia Civil, Correos o Administración General del Estado. Sin embargo, pocos conocen la existencia de la especialidad de Examinador de Tráfico, un cuerpo que desempeña una función esencial dentro de la DGT: evaluar a los futuros conductores y garantizar la seguridad vial.
Precisamente ese desconocimiento hace que muchos aspirantes pasen por alto una oportunidad que presenta una relación muy interesante entre número de plazas ofertadas y competencia.
En una de las últimas convocatorias, alrededor de un millar de personas llegaron a presentarse para optar a aproximadamente un centenar de plazas, una proporción considerablemente más favorable que la de otras oposiciones muy populares, donde decenas de miles de candidatos compiten por las vacantes. Además, la DGT continúa reforzando su plantilla con nuevas incorporaciones para responder a las necesidades del servicio en diferentes provincias españolas.
Requisitos más accesibles y una profesión con alta demanda
Otro de los factores que está despertando interés es la evolución de los requisitos de acceso.
En las últimas convocatorias se han flexibilizado algunas de las condiciones exigidas anteriormente, facilitando el acceso a un mayor número de aspirantes. Actualmente, entre los principales requisitos destacan disponer del permiso de conducir B con una antigüedad mínima de tres años, además del permiso de conducción de camión (C) o autobús (D), junto con el resto de requisitos establecidos en la convocatoria oficial. Tras superar la oposición, los candidatos realizan un curso selectivo impartido por la propia DGT antes de incorporarse al puesto.
A ello se suma otro aspecto especialmente valorado por quienes buscan estabilidad profesional: la necesidad constante de incorporar nuevos examinadores. La falta de personal examinador ha sido objeto de debate durante los últimos años debido al incremento de la demanda de exámenes de conducir y la necesidad de reforzar las jefaturas provinciales de tráfico.
Un empleo estable y con buenas condiciones
Esta oposición reúne algunas de las características más buscadas por los opositores: estabilidad laboral, posibilidades de movilidad dentro de la Administración, conciliación y una retribución competitiva para un puesto de estas características.
Todo ello está provocando que cada vez más personas empiecen a fijarse en una oposición que, hasta hace muy poco, apenas aparecía en el radar de quienes buscaban un empleo público.
La academia que domina esta oposición
A medida que aumenta el interés por esta especialidad, también crece la importancia de elegir una preparación específica.
En este ámbito, FAM Formación se ha consolidado como la academia de referencia a nivel nacional en la preparación de oposiciones de Examinador de Tráfico.
Especializada en esta preparación, la academia acumula más de mil alumnos formados donde el 88% de los nuevos examinadores han preparado la oposición con su metodología.
Los resultados respaldan ese posicionamiento: En la última promoción, 85 de las 100 plazas obtenidas correspondieron a alumnos preparados por FAM Formación, una cifra que la sitúa como los referentes nacionales en esta especialidad.
Con convocatorias periódicas, una demanda estructural de nuevos examinadores y una competencia inferior a la de otras oposiciones más conocidas, cada vez son más quienes descubren que esta puede ser una de las oportunidades más interesantes para acceder a un empleo público estable en 2026 o 2027.