Los incendios provocados por vehículos, un riesgo creciente para el medio ambiente.
Los incendios vuelven a desolar a España, un ecosistema donde su recuperación será muy lenta, mientras que su destrucción puede producirse en cuestión de segundos.
El incendio generado por un coche de gasolina C3 ha provocado un grave incendio en Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, que ha arrasado 28.000 hectáreas, además de viviendas, vehículos y embarcaciones recreativas. En julio de 2019, el incendio del depósito de combustible de un buggy quemó alrededor de 860 hectáreas en la Sierra de Alcubierre (Huesca).
Todos han podido observar en los arcenes de las carreteras manchas negras provocadas por el incendio de vehículos. Recientemente se ha podido fotografiar las consecuencias del incendio de un vehículo en Horche (Guadalajara). Como puede apreciarse, la vegetación próxima quedó calcinada, aunque el fuego no ascendió por la ladera gracias a la ausencia de viento y a la existencia de un sendero sin vegetación que actuó como cortafuegos. Sin embargo, un incendio en esta zona muy arbolada y con viento podría haber desencadenado un gran incendio forestal, con graves consecuencias como la pérdida de vegetación y suelo fértil , la contaminación de las aguas del pantano de Entrepeñas por el arrastre de cenizas tras las lluvias.
El impacto de los incendios de vehículos en la seguridad y el entorno
Como puede verse en la imagen, el incendio del vehículo llegó a propagarse a la vegetación cercana. Afortunadamente, la rápida actuación de los equipos de extinción y la ausencia de viento evitaron consecuencias mucho más graves.
A ello hay que sumar que cada año fallecen entre 5 y 15 personas como consecuencia de incendios en vehículos. Recientemente ha muerto un conductor en la A-66, en Zamora, tras incendiarse su coche.
El aumento del parque móvil y las altas temperaturas incrementan tanto el número de víctimas como el riesgo de incendios en la vegetación adyacente, favoreciendo la aparición de grandes incendios como los ocurridos en Madrid o Alcubierre.
Tecnología española para prevenir explosiones e incendios en vehículos
Existe tecnología española que ya se utiliza desde 2012 en más de 1.000 vehículos militares y de bomberos para mejorar la seguridad frente a explosiones. El llenado de los depósitos de combustible con esferas porosas impide que el combustible genere explosiones en su interior. Este sistema solo ocupa el 1,1% del volumen del depósito, no genera partículas, no requiere mantenimiento y tiene la misma vida útil que el vehículo.
Sus elevadas prestaciones han llevado a la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) a reconocerlo como elemento supresor de explosiones.
Protección para ocupantes y equipos de emergencia
Existen incendios en los que el vehículo completamente deformado, impidiendo la apertura de las puertas y provocando consecuencias fatales para sus ocupantes, como ocurrió en el accidente del futbolista José Antonio Reyesen donde murió abrasado por el fuego.
Asimismo, esta tecnología mejora la seguridad de los bomberos que intervienen en incendios de vehículos con riesgo de explosión, una situación que, lamentablemente, costó la vida a dos bomberos en Alcorcón (Madrid) durante la extinción de un incendio en un garaje.
Además, este tipo de incidentes provoca importantes retenciones en las carreteras, como ocurrió con el incendio de dos camiones en el kilómetro 226 de la A-2, a la altura de Santa Isabel (Zaragoza), donde se generaron varios kilómetros de atasco.
Una solución preventiva con beneficios para la seguridad y el medio ambiente
Una vez instalado, este sistema no requiere mantenimiento y mantiene su eficacia durante toda la vida útil del vehículo. Incluso permite reducir el consumo de combustible al disminuir las pérdidas por evaporación.
Su coste aproximado, de unos 300 euros para un depósito de 60 litros de combustible, permitiría evitar numerosas muertes, reducir el riesgo de incendios forestales, disminuir la contaminación, favorecer la conservación de las carreteras y garantizar una intervención más segura para los bomberos al eliminar el riesgo de explosión.
La prevención como herramienta para reducir los incendios forestales
Si a esta tecnología se suma la aplicación de productos ignífugos como Ecofire, desarrollado por César Sallen y de fácil aplicación en los arcenes desde la propia carretera, impidiendo que la maleza arde, reduciría drásticamente los incendios forestales originados por vehículos incendiados en los arcenes de las carreteras , como ha sido el caso de Madrid , Alcubierre y otros muchos.