La iniciativa surge para ofrecer una alternativa ágil a la complejidad habitual en la consultoría digital, priorizando soluciones transparentes, directas y orientadas a resultados reales y sostenibles.
Hablamos con su fundador sobre la historia detrás del proyecto, su metodología de trabajo y la importancia de aportar valor real en el entorno digital.
VALENCIA. El sector servicios digital actual arrastra con frecuencia una dinámica problemática: estructuras sobredimensionadas, procesos lentos y una complejidad que a menudo distorsiona los objetivos operativos de las empresas en su búsqueda de valor.
Con la meta de romper con esta dinámica, Carlos Ferris ha puesto en marcha BRUICO, una agencia de marketing y producto concebida para ofrecer desarrollo y estrategia digital directa, sin intermediarios ni pérdidas, aprovechando además toda la potencia de la IA para optimizar y mejorar la operativa, sin perder el toque humano en la escucha y entendimiento de la empresa.
De la experiencia operativa a un modelo simplificado
«Tras haber trabajado dentro de agencias para decenas de marcas y en entornos de producto, ves con claridad qué cosas funcionan y cuáles solo hacen perder tiempo y presupuesto al cliente», explica Carlos Ferris. «A menudo se complica la arquitectura de un proyecto para vender tecnologías y servicios que la empresa no necesita para generar valor. BRUICO nace para aplicar el criterio opuesto: analizar la necesidad concreta, proponer la vía técnica más eficiente y ejecutarla sin rodeos».
La propuesta de BRUICO, bajo el lema "Growth, Data & Peformance" busca alejarse del modelo de agencia tradicional basado en horas de gestión y jerarquías complejas. En su lugar, plantea una forma de trabajar orientada a la utilidad técnica y la transparencia operativa.
Una forma de hacer las cosas basada en datos, no suposiciones
El valor diferencial del proyecto reside en simplificar procesos en lugar de volverlos más complejos.
Se conversa con su fundador para entender la propuesta de valor que pone sobre la mesa.
Tras una amplia trayectoria en el sector digital, ¿cómo y por qué nace el proyecto BRUICO?
Nace de una observación constante a lo largo de mi carrera: la brecha que suele existir entre lo que una empresa desea lograr a nivel de objetivos de negocio y lo que realmente recibe.
Muchas organizaciones invierten grandes sumas en proyectos digitales que luego no escalan o no responden a sus procesos operativos. Fundé BRUICO para ofrecer exactamente lo contrario: una forma de hacer las cosas directa, transparente y respaldada por una metodología basada en datos y en la experiencia previa de saber qué funciona y qué no.
¿En qué se traduce esa diferencia en el día a día respecto a una agencia convencional?
En la interlocución y la responsabilidad directa. Al trabajar con Bruico, el cliente trata directamente con el perfil técnico que diseña y ejecuta la solución. La experiencia me ha enseñado que las empresas valoran mucho más la honestidad técnica que un documento formal de muchas páginas. Si una propuesta no es viable técnicamente o no ofrece un retorno claro, lo señalamos desde el principio y planteamos alternativas operativas.
¿A quién o a qué tipo de empresas va dirigido este proyecto?
A empresas y negocios que necesitan resolver necesidades digitales reales —desde estrategias a medida hasta optimizaciones de procesos— y que buscan una forma diferente de hacer las cosas, que se responsabilice del resultado.
No importa el tamaño de la empresa, sino la claridad y el realismo de sus objetivos con los medios a su disposición. Nosotros nos encargamos de exprimir al máximo esos recursos y ofrecer soluciones útiles, tanto para la empresa como desde la perspectiva de sus clientes.
En un entorno donde las tendencias tecnológicas cambian constantemente, ¿cómo definen el proceso de trabajo?
Nuestro punto de partida no es la programación ni el diseño a ciegas, sino la auditoría del estado actual y del objetivo operativo del cliente. Antes de escribir una sola línea de código o implementar una herramienta, evaluamos la infraestructura existente. Muchas veces la solución no pasa por rehacer un sistema desde cero, sino por optimizar lo que ya funciona o integrar herramientas existentes de forma más eficiente. El objetivo es que la tecnología trabaje para el negocio, y no al revés.
En el contexto actual, ¿cómo ayudan los datos y la IA a mejorar resultados?
El crecimiento más inteligente hoy en día no proviene de gastar más en publicidad o en lanzar productos nuevos constantemente, sino de exprimir el valor de lo que la empresa ya tiene. Muchas marcas cuentan con tráfico, datos de clientes e interacciones que no están aprovechando. Mediante el uso estratégico de los datos y el soporte de la inteligencia artificial, podemos detectar fugas en el proceso de conversión, automatizar tareas repetitivas y personalizar la experiencia del usuario. Esto permite incrementar las ventas y la eficiencia operativa utilizando los mismos recursos y sin incrementar el gasto publicitario.
La IA permite crear soluciones más rápidas, accesibles y escalables que nunca, ¿donde queda el valor del consultor?
La inteligencia artificial democratiza el acceso a herramientas potentes, rápidas y rentables que antes requerían presupuestos inalcanzables para muchas pymes. Sin embargo, la tecnología por sí sola carece de contexto. La clave no es usar IA por moda, sino saber dónde y cómo aplicarla con criterio. La empatía, el entendimiento del negocio, la visión estratégica y el conocimiento de la psicología del cliente son capacidades estrictamente humanas. La IA es el motor que acelera los procesos, pero el mapa y el volante siguen dependiendo de la experiencia profesional.
Para terminar, ¿cual es el objetivo principal que persigue BRUICO en el ecosistema digital actual?
Demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera: con rigor técnico, agilidad operativa y sin rodeos. En un mercado lleno de ruido y términos complejos, el objetivo es ser un aliado honesto que ayude a las empresas a crecer optimizando sus recursos. La tecnología debe estar siempre al servicio de la rentabilidad y la simplicidad.
Desde sus nuevas oficinas en Valencia, situadas en la Gran Vía Marqués del Túria, 34, la firma trabaja codo a codo con cada negocio para transformar la tecnología, la IA y los datos en palancas reales de rentabilidad, siempre con un trato directo y honesto.
Para analizar un proyecto, solicitar una primera valoración o ponerte en contacto directamente con el equipo, encontrarás toda la información y sus canales de comunicación en su web oficial: bruico.es