El cortometraje "Eugenia", publicado el pasado sábado por la agencia sevillana especializada en inteligencia artificial, Arteria, ha superado los 6,6 millones de visualizaciones en menos de 48 horas. Gran parte del público creyó que los personajes eran actores reales.
El pasado sábado, dos señoras de ochenta y tantos años sentadas a la puerta de una casa de pueblo inundaron las redes sociales y se convirtieron en el vídeo del momento. Lola, demasiado arreglada para la ocasión, recita con calma una lista de episodios del pasado compartido con su amiga Eugenia: el chico de la feria, el vendedor de libros, el fotógrafo de una comunión. En cada acusación, Eugenia responde con una expresión de no querer acordarse de nada, como de niña inocente.
Lo que nadie imaginaba es que Lola y Eugenia no existen. Son personajes generados íntegramente con inteligencia artificial.
El cortometraje, bautizado como "Eugenia" y publicado en Instagram, TikTok y Facebook por la agencia sevillana especializada en inteligencia artificial, Arteria, ha superado los 6,6 millones de visualizaciones en menos de 48 horas, con más de 277.000 interacciones y 18.600 nuevos seguidores. Un resultado que ha sorprendido incluso a sus creadores y que ha reabierto el debate sobre si la inteligencia artificial puede generar contenido que conecte emocionalmente con el público. La respuesta, al menos en este caso, parece clara.
El secreto: una buena historia
El fenómeno de "Eugenia" no se explica por la tecnología. Se explica por el guión. Arteria lleva meses publicando cortometrajes generados íntegramente con IA que acumulan audiencias millonarias: su homenaje andaluz a "Casablanca" superó el millón de visualizaciones en enero, su parodia de la cena de Navidad de empresa también rozó el millón, y tiene piezas sobre la Feria de Abril o el derbi Sevilla-Betis con cientos de miles de visualizaciones.
El patrón en todos ellos es el mismo: personajes reconocibles, humor con anclaje cultural y un remate que provoca la necesidad de compartir. La inteligencia artificial está al servicio de la historia, no al revés.
"Nos pusimos el reto de hacer justo lo contrario de lo que hace todo el mundo con la IA: dos señoras sentadas en la puerta de su casa, sin efectos especiales, sin espectáculo", afirma Jaime Roldán, CEO y fundador de Arteria. "Que la IA pasara desapercibida. Y los resultados nos han sorprendido incluso a nosotros."
La reacción del público lo confirma: los comentarios están llenos de personas que dicen tener una amiga, una tía o una vecina exactamente así. Arteria ha recibido mensajes privados preguntando si acepta actores y figurantes. Gran parte del público dio por hecho que Lola y Eugenia eran personas reales.
Arteria, la agencia AI First detrás del fenómeno
Arteria es una agencia con sede en Sevilla que opera simultáneamente como consultora estratégica de marca, agencia de publicidad y estudio de producción de contenidos con inteligencia artificial. Fundada por Jaime Roldán, cuenta con 21 profesionales y se define como una agencia AI First: la inteligencia artificial no es un servicio añadido, sino el núcleo de su forma de trabajar.
"Aprender a construir una buena historia es algo que la inteligencia artificial no podrá hacer nunca como el ser humano", concluye Roldán, "porque cuando contamos una historia lo hacemos para las personas, buscando los puntos que nos unen. Eso no tiene modelo."
Mientras el debate sobre si la IA puede reemplazar la creatividad humana sigue abierto, Eugenia ya tiene su respuesta: seis millones de personas que creyeron en ella sin saber que no existía.
"Eugenia" puede verse en el perfil de @somos_arteria en Instagram, TikTok y Facebook.