¿Todavía no tienes una tarjeta virtual ni conoces todas sus ventajas? Si tienes dudas sobre cómo funciona, cómo utilizarla para tus compras online o cuánto cuesta, aquí te explicamos los aspectos más importantes. Así podrás sacarle el máximo partido y elegir la opción que mejor se adapte a tus necesidades.
Tarjeta virtual vs. física: diferencias prácticas
La principal diferencia está en el formato y la forma de utilizar cada tarjeta. La virtual se ha diseñado específicamente para realizar pagos digitales. Mientras que la física, en cambio, puedes llevarla contigo y usarla en establecimientos presenciales como en otros comercios. Ambas pueden servir para pagar tus compras, aunque sus funciones dependen del proveedor y del plan contratado.
Por qué usar una tarjeta solo para compras online
Una de las mayores ventajas de usar una tarjeta para compras online no solo es el control de las operaciones, sino la protección de tus datos. Veamos algunos aspectos que debes valorar:
- Más seguridad. Utiliza datos diferentes a los de tu tarjeta física.
- Control del presupuesto. Te ayuda a no gastar más de lo que tienes previsto.
- Bloqueo rápido. Puedes bloquearla desde la aplicación si detectas movimientos sospechosos.
- Control de suscripciones. Es una buena opción para organizar los pagos recurrentes y separar los gastos mensuales.
Varias tarjetas con saldo independiente: suscripciones, compras, viajes
La posibilidad de tener varias tarjetas virtuales te ayuda a organizar mejor tus gastos y a separar el dinero según tus necesidades. Por ejemplo, puedes utilizar una para cada finalidad:
- Suscripciones. Para pagar las plataformas de streaming y otros servicios mensuales.
- Compras online. Si buscas un mayor control del gasto en tiendas y compras puntuales.
- Viajes. Para destinar un presupuesto solo para los vuelos, los hoteles y el transporte durante el viaje.
Pagar con Apple Pay y Google Pay
Tanto Apple Pay como Google Pay te ofrecen la posibilidad de realizar pagos desde dispositivos compatibles en establecimientos que aceptan estas opciones. Algunas tarjetas virtuales también pueden añadirse a estas carteras digitales, según el emisor y sus condiciones.
Cuánto cuesta
Dentro de las opciones disponibles, Bitsa Card ofrece opciones muy competitivas, con una tarjeta virtual por 2,50 € y una tarjeta física por 20 €. Además, dispone de diferentes planes que se adaptan a las necesidades de cada usuario. A continuación, mostramos las principales características que ofrecen:
- FREE – 0 €/mes. Ideal para empezar; además de disponer de IBAN, puedes realizar operaciones básicas.
- MOVE – 0,99 €/mes. Disfruta de más tarjetas, consigue cashback en tus marcas favoritas y mantente conectado en cualquier parte del mundo con una eSIM.
- PRO – 9,99 €/mes. Saldo ilimitado, compras y recargas sin límites, transferencias sin comisiones y mejores tarifas para vender criptomonedas.
FAQs
1. ¿Puedo comprar por internet con una tarjeta virtual?
Sí, siempre que el comercio la acepte y esta esté habilitada para compras online.
2. ¿Una tarjeta virtual es más segura que una física?
Es una forma de reducir la exposición de tus datos bancarios al comprar por internet.
3. ¿Puedo pagar suscripciones con una tarjeta virtual?
Sí, si el proveedor de la suscripción acepta esta modalidad.
4. ¿Necesito una tarjeta física para pagar con el móvil?
No necesariamente. Algunas tarjetas virtuales son compatibles con Apple Pay o Google Pay, aunque debes confirmar esta función con el emisor.
En definitiva, estas son solo algunas de las ventajas que ofrece esta modalidad. No dudes en informarte sobre todo lo que ofrece la tarjeta Bitsa para disfrutar de mayor privacidad y control en tus compras. Además, es una forma práctica y segura de gestionar tus pagos.