12 de enero de 2026
La inteligencia artificial está reconfigurando la sociedad y el mundo del trabajo con una velocidad inédita: automatiza tareas, amplifica la productividad, transforma la relación con la información y redefine cómo se crean servicios, se toman decisiones y se compite en los mercados. Sin embargo, mientras la tecnología avanza, muchas organizaciones siguen incorporándola de forma fragmentada y reactiva, con iniciativas aisladas, ausencia de criterios comunes, poca gobernanza y brechas de habilidades entre equipos; el resultado es un rezago que no se explica por falta de herramientas, sino por falta de adopción ordenada, formación práctica y marcos institucionales que permitan integrar la IA de manera segura, consistente y útil en el trabajo cotidiano de los empleados.
El Instituto Superior Europeo de Economía y Negocios (ISEEN) ha lanzado un proyecto pionero de formación corporativa en habilidades de Inteligencia Artificial (IA) para empleados, a través de un modelo integral orientado a resultados y diseñado para una adopción real, ética y medible dentro de las organizaciones. Este programa se articula gracias a la experiencia tecnológica de Centria Group, que durante años ha abordado proyectos de implementación tecnológica en compañías de Europa y América, habilitando mejoras sostenibles en productividad, calidad y toma de decisiones, con la IA como base.
En un contexto donde la IA avanza con rapidez y las empresas enfrentan el desafío de integrar nuevas herramientas sin comprometer la seguridad, la gobernanza y la confianza, ISEEN plantea un enfoque que trasciende la capacitación tradicional. Su modelo combina diseño curricular, estándares de evaluación y certificación, aprendizaje práctico basado en casos reales y mecanismos de acompañamiento que permiten que la organización no solo “aprenda IA”, sino que desarrolle competencias internas, establezca buenas prácticas y consolide una cultura de uso responsable.
“Las organizaciones no necesitan únicamente entrenamiento en herramientas; necesitan capacidades instaladas que se sostengan con el tiempo. Nuestro enfoque está diseñado para que la IA se incorpore al trabajo cotidiano con criterio, con gobernanza y con resultados verificables. Por eso integramos un marco académico riguroso con una metodología aplicada y un sistema de medición de impacto”, señaló Néstor Romero, director académico de ISEEN.
La formación corporativa en IA ha pasado de ser un tema de innovación a convertirse en una prioridad transversal. Sin embargo, muchas iniciativas fracasan por causas recurrentes: falta de claridad estratégica, ausencia de criterios comunes, brechas de competencias por roles, implementación desconectada del día a día, y una adopción que depende de esfuerzos individuales en lugar de procesos institucionalizados. Ante este escenario, ISEEN estructuró una propuesta que parte de una premisa central: la IA debe integrarse como capacidad organizacional, no como experimento aislado.
Este planteamiento reconoce que la IA, por sí sola, no resuelve problemas; lo que genera valor es la combinación de criterio humano, calidad de datos, procesos bien definidos y una gestión del cambio que habilite nuevos hábitos de trabajo. Por ello, el programa se concibe como una ruta por etapas, que avanza desde fundamentos hasta aplicación y escalamiento, con entregables que permanecen en la organización.
“El valor está en la articulación: enseñar IA con estándares y, al mismo tiempo, habilitar que los equipos la adopten de manera concreta. Esa combinación reduce la fricción, acelera la transferencia al puesto de trabajo y ayuda a que la organización implemente con criterios comunes”, añadió Néstor Romero.