Comunicados

Cúrcuma; ¿una buena fama inmerecida?

27 de enero de 2026

Esta especia parece contar con unos componentes activos interesantes, pero a nuestro cuerpo le es muy difícil absorberlos y su efectividad tampoco está demostrada por la ciencia

La cúrcuma lleva años situada en el centro del discurso por sus supuestas propiedades antiinflamatorias, antioxidantes e incluso anticancerígenas. Sin embargo, un análisis publicado por la revista CONSUMER, publicación referente en el ámbito del consumo, desmonta buena parte de estas creencias y pone el foco en lo que realmente dice la evidencia científica.

Aunque a menudo se confunde con el curry, la cúrcuma es solo uno de los ingredientes que componen esta mezcla de especias. Su principal compuesto activo es la curcumina, responsable del color amarillo intenso y del interés científico que despierta. La mayor parte de los beneficios atribuidos a la cúrcuma se apoyan en estudios realizados en laboratorio o con animales y en dosis muy elevadas, difíciles de alcanzar a través de la dieta habitual.

Biodisponibilidad limitada

Tal y como recoge CONSUMER, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) no ha aprobado ninguna declaración de propiedades saludables relacionadas con la cúrcuma. Uno de los principales problemas es su baja biodisponibilidad: el organismo humano absorbe la curcumina con dificultad y esta se degrada rápidamente, lo que limita su presencia en el torrente sanguíneo.

Ante esta limitación, se han popularizado los suplementos diseñados para mejorar su absorción. No obstante, incluso en estas formulaciones, la eficacia no ha sido demostrada de forma concluyente: algunos estudios observacionales afirman que los suplementos de cúrcuma ayudan a reducir el dolor y la inflamación muscular después del ejercicio, mejora la recuperación y el rendimiento, pero estos efectos no han quedado constatados por la ciencia.

Riesgos asociados a los suplementos

El reportaje también alerta de los posibles efectos adversos del consumo de suplementos de cúrcuma. En los últimos años se han registrado casos de daño hepático en distintos países europeos y se han emitido advertencias oficiales sobre el consumo excesivo. En España, las autoridades sanitarias recomiendan no superar los 210 miligramos diarios de curcumina en adultos.

Además, la AESAN desaconseja su uso en menores, mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, debido a la falta de estudios de seguridad y a su posible efecto anticoagulante y estimulante de las contracciones uterinas.

En conclusión, Consumer subraya que la cúrcuma puede aportar sabor y color a los platos, pero no debe considerarse un remedio medicinal ni un producto milagro, especialmente en forma de suplemento.

Más sobre Comunicados