9 de febrero de 2026
Las flores son un elemento que siempre está presente en velatorios y en inhumaciones, ya que son una manera de despedir a un ser querido. Hoy en día, la presencia de estos arreglos es una manera de mostrar respeto y cariño hacia la persona fallecida y sus allegados. Ayudan a expresar sin palabras las condolencias y los recuerdos, siendo hoy en día posible enviar coronas de flores desde cualquier lugar gracias a funerarias y floristerías especializadas.
Llenar de vida con flores un lugar donde se vela un fallecimiento no es algo nuevo y es que se trata de una tradición originaria de la Edad de Piedra. Desde entonces, las flores y las coronas fúnebres forman parte de este tipo de escenario, contando con cierto simbolismo detrás.
La primera razón por la que su uso se hizo popular fue que servían para ahuyentar a los malos espíritus. Otro motivo es que evitaban los malos olores, ya que se solía velar a los difuntos durante varios días. En estos casos, se cubría a los fallecidos con ellas, también dando el simbolismo de amor y respeto. En definitiva, se puede decir que las coronas de flores para difuntos se empezaron a utilizar en la prehistoria, mientras que se consolidaron en la sociedad en las antiguas Grecia y Roma.
Que las coronas de flores para funerales tengan una forma circular no es casualidad: representan el ciclo de la vida. En este ciclo, el ser humano nace, crece y muere, si bien en la religión cristiana se considera que vuelve a renacer. Bien por medio de la reencarnación o la resurrección, estos arreglos florales simbolizan la eternidad del alma, una parte de nosotros que va mucho más allá de lo meramente terrenal.
Al igual que la corona de flores tiene un simbolismo único, las flores que se utilizan para su creación también lo tienen. Dentro del lenguaje de las flores, cada tipo puede expresar algo diferente, siendo las más frecuentes las siguientes: