Comunicados

Aprendecatalan moderniza la formación en lengua catalana

10 de febrero de 2026

Aprender catalán es, para muchas personas, un proceso lleno de obstáculos. Listas de espera, convocatorias cerradas, grupos masificados y una oferta muy centrada en niveles hacen que, en la práctica, mucha gente posponga el aprendizaje o lo abandone antes de empezar. No por falta de interés, sino porque el sistema no siempre se adapta a la realidad de quienes quieren aprender.

En los últimos años, sin embargo, han empezado a surgir propuestas que plantean el aprendizaje del catalán desde otro lugar: más flexible, más cercano y más conectado con la vida real. Aprendecatalan es una de ellas.

Empezar cuando es necesario, no cuando toca

Una de las grandes diferencias está en el punto de partida. Aquí no todo gira en torno a calendarios rígidos ni a esperar una plaza. La formación se organiza para que las personas puedan empezar cuando están preparadas, con una orientación inicial que permite situar bien cada caso y recomendar el recorrido más adecuado.

Este enfoque rompe con la idea de que aprender catalán es solo “entrar en un curso” y lo convierte en un proceso acompañado, pensado para sostenerse en el tiempo y adaptarse a ritmos reales de trabajo, familia o cambios personales.

Mucho más que niveles oficiales

Otra diferencia clave es que aprender catalán no se entiende únicamente como subir de nivel. Hay personas que necesitan empezar desde cero, otras que entienden el idioma pero no se atreven a hablarlo, familias que buscan un espacio adecuado para que sus hijos aprendan con confianza, o personas adultas que quieren mejorar su expresión escrita después de años sin haber tenido esa oportunidad.

También hay quien necesita el catalán para objetivos muy concretos, como oposiciones o contextos profesionales específicos, y quien simplemente quiere usarlo con más naturalidad en su día a día. Dar respuesta a todos estos perfiles implica ampliar la mirada y ofrecer experiencias de aprendizaje distintas, no un único camino estándar.

Grupos reducidos, acompañamiento y uso real del idioma

En este modelo, la calidad del aprendizaje es tan importante como el contenido. Grupos reducidos, clases de conversación, seguimiento durante el proceso y modalidades diversas —presencial, en línea o combinadas— permiten que el catalán deje de ser algo que se estudia “para aprobar” y pase a ser algo que se usa.

Aprender una lengua no es solo acumular conocimientos, sino ganar seguridad para hablar, escribir y participar. Cuando el aprendizaje se plantea desde el acompañamiento y la práctica real, la experiencia cambia.

Una alternativa que suma

En un momento en el que muchas personas se sienten cansadas de esperar y de modelos poco flexibles, conocer que existen otras formas de aprender catalán abre nuevas puertas. Propuestas privadas, modernas y bien estructuradas no sustituyen a los modelos públicos, pero sí los complementan, ofreciendo soluciones allí donde el sistema tradicional no siempre llega.

Aprender catalán hoy puede ser más accesible, más humano y más adaptado. Y para muchas personas, descubrir que existe otra manera de hacerlo es, sencillamente, el primer paso para empezar de verdad.

Más sobre Comunicados