12 de marzo de 2026
La entidad europea sitúa a España como eje para Iberoamérica en un momento en que empleabilidad, productividad y certificación de competencias ganan peso en la agenda educativa y económica.
España ha mejorado su mercado laboral, pero sigue arrastrando un reto estructural: elevar la productividad, aumentar el valor añadido de su economía y cerrar mejor la distancia entre formación y empleo. En ese contexto, EASEC, entidad europea especializada en certificación de competencias transversales y empleabilidad, ha anunciado la apertura de su oficina en La Marina de Valencia, desde donde coordinará su actividad en España y la relación institucional con Iberoamérica.
La decisión llega después de que EASEC superara las 100.000 certificaciones emitidas en España en 2025, según datos de la propia entidad, y en un momento en que el debate ya no gira solo en torno a cuántos titulados salen al mercado, sino a cómo demostrar de forma verificable las competencias que hoy pesan en la empleabilidad, la movilidad profesional y la competitividad de las instituciones.
España cerró 2025 con una tasa de paro del 9,93%, la más baja desde 2008, aunque continúa entre los países con mayor desempleo de la Unión Europea y mantiene un paro juvenil muy elevado. Al mismo tiempo, la OCDE viene advirtiendo de que el país arrastra un crecimiento débil de productividad, uno de los factores que más condiciona la mejora sostenida de salarios y capacidad competitiva.
La apertura de la oficina de EASEC en Valencia no responde solo a una lógica territorial. Responde a una lectura más profunda del momento que vive España: un mercado que necesita mejorar la conexión entre educación, capacidades reales y desempeño profesional, y que además puede funcionar como puente natural entre Europa e Iberoamérica.
“España está entrando en una fase en la que ya no basta con hablar de empleabilidad; hay que poder demostrarla. Las instituciones educativas, los empleadores y los propios profesionales necesitan señales más claras, comparables y verificables sobre las competencias que realmente marcan la diferencia en el desempeño profesional”, afirma Isaías Sharon, director de Relaciones Institucionales de EASEC y responsable de la oficina en España.
La entidad prevé cuadruplicar su volumen de certificaciones en España en 2026 y alcanzar los 4 millones de certificaciones emitidas en 2030, una proyección que vincula al avance de los sistemas de reconocimiento de competencias y a la creciente demanda de credenciales con validez, trazabilidad y lectura internacional.
En Europa, la conversación ha dejado de centrarse solo en la formación y se desplaza cada vez más hacia la evidencia de competencias. La Comisión Europea lanzó en 2025 la iniciativa Union of Skills para reforzar la competitividad, facilitar la movilidad del talento y reducir las brechas de capacidades entre educación y mercado laboral. A la vez, crece el peso de las credenciales verificables y de los marcos comunes que permiten comparar mejor lo que una persona sabe hacer en distintos contextos académicos y profesionales.
En ese escenario, EASEC se posiciona desde un enfoque específicamente europeo. Su propuesta se apoya en un marco estructurado de competencias transversales y de empleabilidad, diseñado para ofrecer claridad, consistencia y comparabilidad entre contextos educativos y profesionales. Ese enfoque puede consultarse en el European Competency Framework de EASEC, donde la entidad explica cómo organiza sus dominios competenciales y su alineación con referencias internacionales.
La organización sostiene que este modelo permite a universidades, escuelas de negocio e instituciones formativas pasar del discurso sobre las competencias a una acreditación más visible y verificable, algo especialmente relevante en un mercado donde las empresas valoran cada vez más capacidades como pensamiento analítico, adaptabilidad, liderazgo, comunicación, resolución de problemas y aprendizaje continuo.
La cuestión de fondo trasciende a una sola entidad: el título sigue siendo fundamental, pero ya no siempre basta por sí solo para demostrar el nivel real de determinadas competencias clave para el empleo. En ese punto, la presión sobre universidades y centros de formación ya no es únicamente enseñar, sino probar mejor los resultados de aprendizaje que prometen.
EASEC trabaja con dos modelos institucionales. Por una parte, su sistema de Programme Accreditation permite reconocer programas educativos alineados con estándares europeos de competencias transversales y empleabilidad. Por otra, el modelo de Certification Centre permite a instituciones actuar como centros autorizados de evaluación y emisión de credenciales, con una lógica de aseguramiento de calidad y reconocimiento externo. Ambas líneas forman parte del posicionamiento actual de la entidad en Europa.
“La mejora de la productividad, del valor añadido y de los salarios no depende solo de incorporar más personas al mercado laboral, sino de desarrollar y acreditar mejor las capacidades que permiten a las organizaciones innovar, adaptarse y competir”, añade Sharon. “España puede jugar un papel muy relevante en ese cambio, y Valencia reúne las condiciones para convertirse en un nodo natural entre Europa e Iberoamérica”.
La apertura de la oficina española convierte en una señal tangible una tendencia que hasta hace poco podía parecer teórica: la certificación de competencias deja de ser un asunto periférico para convertirse en parte del debate sobre competitividad, calidad del empleo, modernización educativa y reconocimiento internacional del talento.
Con la elección de Valencia como base operativa y con más de 100.000 certificaciones emitidas en España en 2025, EASEC busca consolidar una posición en un terreno que gana relevancia en toda Europa: el de las credenciales que permiten pasar del currículum a la prueba, y de la formación declarada a la competencia acreditada.
En otras palabras, el foco ya no está solo en cuántas personas estudian, se forman o se gradúan, sino en qué saben hacer, con qué nivel y cómo pueden demostrarlo con estándares comprensibles para instituciones, empleadores y mercados internacionales.