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jueves, 20 de agosto de 2026

Holdin explica qué debe cubrir la responsabilidad civil de una empresa tecnológica

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Holdin explica qué debe cubrir la responsabilidad civil de una empresa tecnológica
/ DS

La actividad de las empresas tecnológicas conlleva riesgos que no siempre encajan en las coberturas convencionales de otros sectores. Un error en un desarrollo, la pérdida de información o una reclamación relacionada con servicios ya entregados pueden generar responsabilidades frente a clientes y terceros. A ello se suma el tratamiento constante de datos y activos digitales.

Ante estas particularidades, Holdin centra parte de su actividad en analizar las necesidades aseguradoras del sector IT, donde un seguro de responsabilidad civil debe ajustarse a la actividad, los mercados y la dimensión de cada compañía.

Del error profesional a la protección frente a reclamaciones

Una de las primeras cuestiones que debe analizar una empresa tecnológica es su exposición a errores, omisiones o negligencias profesionales. Un fallo durante el desarrollo o prestación de un servicio puede provocar un perjuicio económico a un cliente y derivar posteriormente en una reclamación. Holdin contempla dentro de las soluciones para el sector IT tanto la responsabilidad civil profesional como las reclamaciones por daños causados durante la ejecución de los desarrollos como o después de su entrega.

La actividad tecnológica presenta además una estrecha relación con los datos. Una incidencia informática puede provocar la pérdida de información, afectar a terceros o generar costes para recuperar los registros. Junto a estos escenarios aparecen riesgos vinculados a posibles vulneraciones de datos personales y conflictos relacionados con derechos de propiedad intelectual o industrial.

También deben considerarse las consecuencias derivadas de incumplimientos en materia de protección de datos. En este último supuesto, la cobertura de multas o sanciones no debe darse por supuesta, ya que depende de su asegurabilidad conforme a la legislación aplicable y de las condiciones concretas establecidas en la póliza.

Ámbito territorial, capitales y sublímites: tres aspectos que conviene revisar

El análisis de las garantías constituye solo una parte de la contratación. Para una empresa tecnológica que presta servicios fuera de España resulta especialmente importante comprobar el ámbito territorial de la póliza. Una compañía que opera únicamente en España o la Unión Europea no presenta necesariamente las mismas necesidades que otra con clientes y proyectos en diferentes mercados internacionales.

Los capitales asegurados también deben guardar relación con la dimensión de los contratos, la actividad y el alcance de los posibles daños. En este punto adquieren relevancia los sublímites: determinadas garantías pueden contar con una cantidad máxima de indemnización inferior al capital general contratado. Una póliza con un límite global elevado puede ofrecer, por tanto, una protección menor para un riesgo concreto si existe un sublímite específico.

La revisión debe extenderse igualmente a las exclusiones, franquicias, defensa jurídica y alcance temporal de las garantías. El objetivo es comprobar qué situaciones quedan realmente cubiertas y bajo qué condiciones antes de que se produzca una reclamación.

Holdin, como agencia exclusiva AXA con actividad especializada en empresas, aborda estas cuestiones desde el análisis de los riesgos concretos del sector tecnológico. Para una compañía IT en Barcelona, la elección de un seguro de responsabilidad civil requiere así valorar no solo el precio o el capital general, sino también la actividad asegurada, los errores profesionales, la exposición vinculada a los datos, los territorios donde opera y los sublímites aplicables a cada cobertura.

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