El radón es un gas radiactivo de origen natural que procede del terreno y puede penetrar y acumularse en los edificios. Al ser incoloro e inodoro, su presencia no puede identificarse mediante los sentidos, una circunstancia que dificulta conocer la exposición sin realizar las comprobaciones correspondientes.
Ante esta realidad, la medición de radón se convierte en el procedimiento para determinar su concentración tanto en viviendas como en centros de trabajo. Radonova, compañía especializada en este ámbito, pone el foco en la necesidad de disponer de datos fiables como punto de partida para evaluar cada inmueble.
La medición permite conocer una concentración que no se percibe
El radón se genera a partir del radio presente de forma natural en las rocas y el suelo, dentro de la cadena de desintegración del uranio. Desde el terreno puede acceder al interior de las construcciones a través de diferentes vías y alcanzar concentraciones variables.
Por este motivo, conocer que un inmueble se encuentra en una determinada zona geográfica no permite establecer por sí solo cuál es su concentración concreta. La medición de radón proporciona información sobre los niveles existentes y permite valorar posteriormente si resulta necesario adoptar medidas destinadas a reducir la exposición.
En las viviendas, el planteamiento de una medición debe considerar cuestiones como las características del inmueble, el número de detectores necesarios y el periodo durante el que deben permanecer instalados. Radonova dispone de diferentes soluciones para efectuar estas mediciones y analizar posteriormente los detectores en laboratorio.
La prevención ha adquirido además mayor presencia en la normativa sobre edificación. El Código Técnico de la Edificación incorpora exigencias relacionadas con la protección frente a la exposición al radón en los supuestos contemplados por la regulación, especialmente en determinadas intervenciones y zonas geográficas.
Los centros de trabajo afrontan requisitos específicos
La exposición al radón también afecta al ámbito laboral. Los sótanos y plantas bajas requieren especial atención por su proximidad al terreno, aunque las necesidades de evaluación dependen de las características y ubicación de cada centro.
El marco español ha evolucionado con el Real Decreto 1029/2022, por el que se aprueba el Reglamento sobre protección de la salud contra los riesgos derivados de la exposición a las radiaciones ionizantes. La normativa establece obligaciones relacionadas con la medición en determinados lugares de trabajo situados en municipios considerados de actuación prioritaria, además de contemplar actividades y espacios con características específicas.
En este escenario, aspectos como dónde colocar los detectores, cuántos utilizar o durante qué periodo efectuar la medición resultan importantes para obtener resultados representativos. Radonova ofrece sistemas destinados tanto a entornos residenciales como laborales, respaldados por servicios de laboratorio especializados.
La información desempeña asimismo un papel relevante. Al tratarse de un gas que no presenta señales perceptibles, la ausencia de olor o de otros indicios no permite descartar su presencia.
Radonova sitúa así la medición de radón como el primer paso para conocer la situación real de viviendas y centros de trabajo. Disponer de resultados permite evaluar la exposición con datos objetivos y, cuando corresponda, estudiar las actuaciones necesarias para reducir las concentraciones y avanzar hacia espacios interiores más seguros.