Seguro médico, seguro de vida, previsión social y retribución flexible pueden formar parte de una estrategia de Employee Benefits.
El concepto agrupa soluciones dirigidas a complementar la remuneración y proporcionar protección a los trabajadores ante diferentes necesidades relacionadas con su salud, familia o futuro económico.
Una de esas áreas es la previsión a largo plazo.
Según UNESPA, las aseguradoras gestionaban al cierre de 2025 214.289 millones de euros mediante seguros de vida ahorro. A esta cantidad se sumaban otros 68.281 millones correspondientes a planes de pensiones gestionados por aseguradoras. El patrimonio total confiado al sector en productos de ahorro y previsión alcanzaba 289.929 millones de euros.
Los seguros de vida riesgo, por su parte, alcanzaron 5.815 millones de euros en primas durante 2025, con un crecimiento del 7,57%.
Estos datos muestran la dimensión económica que han adquirido las soluciones destinadas a proteger ingresos, patrimonio y necesidades futuras de las personas.
Salud, protección, futuro y flexibilidad
La implementación de Employee Benefits permiten integrar diferentes necesidades dentro de una misma política de personas.
La salud puede abordarse mediante seguros médicos colectivos. La protección económica puede incorporar seguros de vida o accidentes. La previsión puede utilizar instrumentos de ahorro a largo plazo y la flexibilidad permite adaptar determinados beneficios a la situación del empleado.
No todas las organizaciones requieren la misma combinación.
Para Holdin, Mastery & Silván Ag. AXA, "la gestión Employee Benefits parte del análisis de estas variables antes de definir las soluciones aseguradoras: El presupuesto disponible, la edad media, estructura salarial, convenio colectivo, composición familiar, rotación o características de la actividad , pues todas ellas condicionan el diseño.
Medir además de contratar
La evolución de estos programas introduce también la necesidad de evaluar su funcionamiento.
Coste, número de empleados cubiertos, utilización, satisfacción, incidencias y evolución de las primas aportan información para revisar periódicamente el programa.
De este modo, Employee Benefits puede dejar de entenderse como una suma de productos aislados y pasar a gestionarse como una política coordinada de salud, protección y previsión para las personas de la empresa.