La gestión de residuos comerciales es un aspecto relevante para empresas, establecimientos de restauración, oficinas, hoteles, supermercados y centros comerciales, donde se generan diferentes flujos de residuos que requieren sistemas específicos de separación, almacenamiento y tratamiento.
Cartón, envases, plásticos, vidrio, materia orgánica, madera o aceites usados forman parte de los principales residuos generados en estas actividades. Una planificación adecuada permite mejorar la eficiencia operativa, garantizar la trazabilidad de los residuos y favorecer su reciclaje y valorización dentro de un modelo de economía circular.
¿Qué son los residuos comerciales?
La Ley 7/2022, de residuos y suelos contaminados para una economía circular, define los residuos comerciales como aquellos generados por la actividad propia del comercio mayorista y minorista, los servicios de restauración y bares, las oficinas, los mercados y otras actividades del sector servicios.
La composición de estos residuos varía según la actividad desarrollada. Mientras que un restaurante puede generar principalmente residuos orgánicos, vidrio, envases y aceites de cocina usados, otros establecimientos pueden concentrar una mayor cantidad de cartón, embalajes o plásticos.
Por ello, la gestión debe adaptarse a las características de cada instalación y a los diferentes flujos generados, estableciendo sistemas adecuados de recogida, almacenamiento y tratamiento.
Gestión de residuos en centros y parques comerciales
Los centros y parques comerciales presentan una complejidad específica debido a la convivencia de múltiples operadores dentro de un mismo espacio. Tiendas, supermercados, restaurantes, zonas de ocio, mantenimiento y servicios auxiliares generan residuos diferentes que deben integrarse dentro de un sistema común.
Una correcta planificación de la gestión de residuos en centros comerciales permite coordinar los puntos de generación, los espacios de almacenamiento, los equipos necesarios y los circuitos internos para garantizar que cada fracción siga el tratamiento adecuado.
Adaptar espacios y equipamiento
El diseño de las zonas destinadas a residuos debe responder al volumen generado y a las características de cada material.
Elementos como contenedores específicos, sistemas de compactación, prensas o equipos de pesaje permiten optimizar el almacenamiento, mejorar la operativa diaria y facilitar la preparación de los residuos para su posterior recogida y tratamiento.
En instalaciones con grandes volúmenes de cartón u otros materiales, estos sistemas pueden contribuir a reducir el espacio ocupado y mejorar la eficiencia logística.
Coordinar a establecimientos y operadores
La correcta gestión de residuos en un centro comercial requiere la participación coordinada de todos los agentes implicados: establecimientos, restauración, personal de limpieza, mantenimiento y proveedores externos.
Definir procedimientos comunes, establecer criterios claros de separación y facilitar la identificación de cada fracción permite integrar la gestión de residuos dentro de la operativa habitual de cada operador.
Mejorar la trazabilidad por establecimiento y fracción
El seguimiento de cantidades, tipos de residuos y destinos permite analizar el funcionamiento del sistema y detectar oportunidades de mejora.
Las herramientas digitales de gestión de residuos facilitan el registro de datos, documentación y servicios realizados, permitiendo realizar un seguimiento más preciso por establecimiento y por tipo de residuo.
Esta información resulta especialmente relevante en instalaciones con múltiples operadores, donde conocer el origen y evolución de cada fracción facilita la toma de decisiones.
Gestión de envases comerciales y PPWR: un nuevo escenario para las empresas
Los envases comerciales representan uno de los flujos más habituales en sectores como distribución, retail, restauración y centros comerciales.
El Real Decreto 1055/2022 de envases y residuos de envases establece el marco regulatorio en España, mientras que el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases (PPWR) introduce nuevos requisitos relacionados con aspectos como reciclabilidad, contenido reciclado, reutilización, etiquetado y trazabilidad.
Este nuevo escenario refuerza la importancia de identificar los envases generados dentro de cada actividad y disponer de sistemas adecuados para garantizar su correcta gestión.
De la gestión de residuos a una estrategia Zero Waste
La evolución hacia modelos Zero Waste implica pasar de una gestión centrada en la retirada de residuos a sistemas orientados a la prevención, reutilización, reciclaje y valorización de materiales.
En el caso de los centros comerciales, este enfoque requiere analizar los diferentes flujos generados, optimizar los procesos de separación y establecer sistemas de seguimiento que permitan medir la evolución de la gestión.
Actualmente, varias instalaciones comerciales han avanzado hacia certificaciones Zero Waste mediante la implantación de sistemas que mejoran la trazabilidad de los residuos, optimizan la separación en origen e incrementan el aprovechamiento de materiales.
ACTECO ha participado en proyectos de este tipo, aplicando sistemas de gestión adaptados a las características de cada instalación para mejorar los procesos de recogida, seguimiento y valorización.
De esta forma, la gestión de residuos comerciales deja de ser únicamente un proceso operativo para convertirse en un elemento estratégico dentro de los modelos de economía circular.