22 de marzo de 2023
Los cementerios urbanos están en constante cambio y se espera que, en un futuro, sufran modificaciones significativas en lo que respecta a su diseño y funcionalidad.
Ayudados por la experiencia de la sede madrileña de Interfunerarias, se repasan, a continuación, cuáles son las principales características de los cementerios del futuro, que evolucionan para adaptarse a las necesidades de las ciudades del siglo XXI.
Una de las principales preocupaciones en relación con los cementerios urbanos es la escasez de espacio. Las ciudades están creciendo a un ritmo acelerado, lo que hace que el espacio disponible se reduzca cada vez más.
En este sentido, una de las soluciones más innovadoras que se empiezan a conocer (por ejemplo, en Brasil) es la creación de cementerios verticales, que permitirían aprovechar mejor el espacio disponible en las ciudades. Serían cementerios construidos en edificios altos, con nichos y mausoleos apilados uno encima del otro.
Además, no es extraño que se comience a ver en los cementerios espacios compartidos para entierros, independientemente de la religión de las personas fallecidas. Y es que otra tendencia que resalta son los cementerios inclusivos que, además de hacer posible el ahorro de espacio y recursos, serían útiles para adaptar la práctica funeraria a la actual diversidad cultural de la sociedad.
Los cementerios no se quedan atrás en lo que respecta a su preocupación por el planeta. A día de hoy, los cementerios sostenibles son ya una realidad. Los más comprometidos tienen en cuenta diversos aspectos medioambientales, como la gestión de residuos, la energía renovable y la biodiversidad. Utilizan técnicas como la reutilización de agua, la instalación de paneles solares y la creación de jardines biodiversos que fomenten la presencia de fauna y flora autóctonas.
Además, se podrían utilizar técnicas de diseño arquitectónico más actualizadas, como la incorporación de elementos naturales y la creación de estructuras que se integren en el entorno urbano. La creciente conciencia ambiental llevará también a que los cementerios más innovadores ofrezcan la posibilidad de que los restos se transformen en abono para plantas y árboles.
Se espera que los cementerios del futuro sean más tecnológicos. Por ejemplo, fomentando el uso de aplicaciones móviles para localizar las tumbas de los seres queridos y para acceder a información adicional sobre la persona fallecida.
Destaca, especialmente, la creación de espacios interactivos en los cementerios, como museos y salas de exposición, que permitirían a los visitantes conocer la historia y la cultura de la ciudad a través de los enterramientos y monumentos que se encuentran en el camposanto.
En el futuro, los cementerios dejarán de verse como espacios únicamente reservados a los muertos. Los tabúes se rompen y la muerte se naturaliza, permitiendo que surjan nuevos usos de estos espacios sagrados: el paseo, la lectura, el jogging, el yoga u otras prácticas deportivas y de ocio son algunos ejemplos.
Sin embargo, esta integración ha de realizarse de modo que no se perturbe el espíritu primario de la necrópolis: el descanso y el respeto a los muertos.
Para terminar, desde la sede de Interfunerarias en Madrid, adelantan también que los cementerios del mañana ofrecerán opciones más personalizadas para honrar a los seres queridos, como la creación de monumentos y nichos diseñados ad hoc que reflejen los intereses y la personalidad del fallecido.