Sociedad

Los preceptos de la Ley de Eutanasia que se va a tramitar en el Congreso

Los preceptos de la Ley de Eutanasia que se va a tramitar en el Congreso

Publicado: 27 de junio de 2018 08:25 (GTM+2)

El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a la ley de eutanasia propuesta por el Partido Socialista con la oposición del PP y de UPN.

La proposición de ley establece el “final anticipado de la vida con el objetivo de evitar alargar el sufrimiento” según ha detallado la portavoz del PSOE en el Congreso, Adriana Lastra.

La ley comienza su tramitación parlamentaria que podría durar aproximadamente un año según Lastra. En declaraciones al diario Público la portavoz socialista ha explicado que también “se está ultimando la aprobación de la ley para un muerte digna, que es un tema diferente”.

Según la propuesta el paciente podría pedir su muerte en dos casos: por enfermedad grave e incurable o discapacidad grave crónica. En ambas situaciones, la solicitud debe “ser una petición autónoma” y el solicitante debe tener toda la información necesaria.

Una vez informado y formado por un médico, deberá obtener una segunda opinión y, tras esto, pasar por las comisiones de seguimiento de las distintas comunidades autónomas, quienes serían las que decidirían al tener transferidas las competencias en materia de sanidad.

El periodo sería de un total de 32 días incluyendo, la solicitud del paciente, el control médico y las garantías para que el proceso se realice dentro del marco legal.

El médico encargado de aplicar la eutanasia deberá comprobar que se cumplen las condiciones en un plazo de diez días como máximo. El profesional sanitario deberá consultar el caso con otro facultativo que no pertenezca a su mismo equipo médico y tendrá que corroborar que existe un espacio, como mínimo, de dos semanas entre el día en que se firmó la última solicitud y el día en que se realiza la eutanasia.

La solicitud deberá ser conocida por una comisión de evaluación para un control previo. Los médicos podrían no practicar la eutanasia apelando a la objeción de conciencia.