Sociedad

Tendencia vintage y cajas de madera: una opción de garantía

Tendencia vintage y cajas de madera: una opción de garantía

Publicado: 28 de febrero de 2019 00:21 (GTM+2)

Las tendencias suelen ser imprevisibles cuando se trata de ajustar la decoración a la realidad. El carácter cíclico de la moda constituye precisamente un elemento cambiante que no asegura en ningún caso la perdurabilidad de un estilo determinado. A pesar de ello, existe una corriente estética que siempre es garantía de éxito a la hora de convivir con los diferentes estilos, gustos o inclinaciones que marque el interiorismo del momento. Se trata de la moda vintage, un modo de revivir épocas pasadas a través de todo tipo de objetos y elementos decorativos. Las cajas de madera para decorar conjugan sensaciones de esta índole, desde la nostalgia hasta la impronta de un sabor con solera siempre garantía de acierto. Sin duda, lo vintage, en términos decorativos, supone una apuesta contundente que cada vez está más asentada dentro de las opciones del hogar y el escaparatismo.

Cajas de madera en la decoración

La moda vintage cuenta con los atributos suficientes para dinamizar el ambiente de una casa hasta convertirla en un lugar con identidad propia, pero sus tentáculos de valor añadido no se reducen a eso. Los comercios han adoptado esta tendencia para convertir sus escaparates en verdaderos espacios pensados para resultar atractivos, seductores y singulares. Esta moda renace en temporadas normalmente largas, cuando es necesario el recurso de la originalidad para destacar por encima de la competencia. Su funcionalidad pasa por materializar ideas tan combinables entre sí como pueden ser la riqueza de la historia y lo antiguo y la conseguida apariencia desde un punto de vista cautivador. Sin duda, dos variables que cualquier escaparate con pretensión de vender ha de tener en cuenta.

Tal es el encanto de esta tendencia, que ha logrado asentarse dentro del universo del interiorismo gracias a elementos tan significativos como las cajas de madera, que siempre son un recurso muy útil a la hora de conseguir una apariencia estética con grandes dosis de encanto. De esta forma, surge la idea de crear cajas de madera vintage, que siempre conjugan adecuadamente con cualquier tendencia decorativa gracias a su capacidad de adaptación. Y es que la autenticidad que transmiten estos objetos basados en apariencias de otras épocas sirven como punto de distinción a nivel icónico en cualquier espacio. Estas cajas no sólo son visualmente muy convincentes, sino que además llevan consigo la funcionalidad del mobiliario que es capaz de satisfacer las necesidades básicas del usuario. Así, destacan dentro de sus características sus dotes para el almacenaje y su idoneidad para ser transportadas con facilidad de un lugar a otro cuando sea conveniente.

Colores y tamaños

En cuanto a los colores y tamaños disponibles para este tipo de cajas de madera, la variedad y el significado es tan amplio como las inclinaciones, gustos y preferencias que pueda tener cada usuario. En cualquier caso, suelen darse patrones de que siempre son una seguridad a la hora de elegir con acierto. Así, es frecuente encontrar estas cajas pintadas a mano con acrílicos y bajo diferentes técnicas que le aportan ese carácter único. El color blanco es muy utilizado en decoupage y en cajas a las que se le aporta una capa de craquelado, quedando muy bien para eventos como bodas o situaciones como cenas románticas. El negro tiene mucho éxito entre los jóvenes, ya que existen multitud de tribus urbanas que hacen de este color una seña de identidad.  Por su parte, las cajas que combinan varios colores son muy utilizadas en entornos pensados para niños, puesto que llevan consigo una sensación de juego y diversión.

Los tamaños de las cajas de madera son, por norma general, tres: pequeño, mediano y grande, por lo que el precio variará en función de éstos. Las pequeñas son ideales para joyeros, revisteros, centros de mesa o como base para flores. En cambio, las de mayor es dimensiones funcionan muy bien como muebles, estanterías, bases de cama o todo tipo de elemento decorativo que requiera de un espacio más amplio.

En definitiva, la combinación de lo vintage y la madera da como resultado un ramillete de posibilidades que nunca hay que desestimar.