Sociedad

Utilidades del carbón activado en los procesos alimenticios

Utilidades del carbón activado en los procesos alimenticios

Publicado: 22 de noviembre de 2019 20:25 (GTM+2)

Muchas personas desconocen qué es el carbón activo, cuáles son sus propiedades y qué papel fundamental desempeña en la industria alimentaria. Lo cierto es que la calidad de algunas comidas que se consumen depende de un proceso realizado con carbón vegetal.

La industria de los alimentos lo está utilizando cada vez más, ya que este material tiene en su superficie microporos que son capaces de adsorber gases, metales, toxinas y moléculas presentes en ciertos productos. Este proceso da como resultado la purificación de los alimentos.

Sus principales usos en el sector 

Son muchos los usos que se le pueden dar al carbón activado en la industria alimentaria, ya que tiene diferentes propiedades. 

Según el tratamiento que se le dé, puede actuar de diferente maneras, como: 

  • Elimina el cloro excedente del agua utilizada para hacer bebidas no alcohólicas.
  • Elimina hidrocarburos aromáticos presentes en los aceites de girasol u oliva, aparte que ayuda a su decoloración.
  • Destruye metales tóxicos que se comportan como productos residuales de la industria alimentaria, que pueden ser de origen antropogénico y con un alto impacto ambiental.
  • Clarifica productos procedentes de la caña de azúcar como edulcorantes, fructosa, miel, caramelos, jarabes, glicerina y dextrosa.
  • Retiene gases peligrosos y altamente contaminantes.
  • Refina el dióxido de carbono empleado en bebidas gaseosas y carbonatadas, y a su vez, elimina el ozono redundante.
  • Tiene propiedades antivíricas y antibacterianas, necesarias para higienizar los alimentos.
  • Refina las bebidas alcohólicas, para eliminar los sabores amargos y los aromas indeseados.
  • Recupera moléculas que potencian la calidad de los productos agrícolas. 
  • Degrada el óxido que causa impurezas y coloración en los zumos de frutas naturales.
  • Purifica aminoácidos presentes en el desarrollo de la fermentación.
  • Elimina la cafeína en el té y el café.

Son muchas las características que favorecen la utilización del carbón activado, es por eso que cada empresa que fabrica alimentos debe asegurarse de incluirlos en sus procesos. Solo hay que conseguir el tipo de carbón de grado alimentario que se necesite.

Por supuesto, teniendo en cuenta qué sector abarca la industria, también es importante adquirir conocimientos sobre los métodos para la activación del mineral, para que su aplicación sea exitosa. 

Tipos de carbón activo

Existen una amplia variedad cuando se trata de este mineral, todo depende del tamaño de sus partículas y el uso industrial que se le dé, y principalmente, en qué medio se va a desenvolver. 

Éstas son las principales presentaciones disponibles en el mercado: 

  1. En polvo: cada partícula diminuta puede medir entre 10 y 25 μm, es muy usado en la purificación de líquidos.
  2. Granulado: mide de 1 a 5 cm, es ideal para purificar gases.
  3. Vaciado: es una mezcla de polvo y aglomerantes que pasan por un proceso de extrusión. Permite crear algunas formas, que pueden ser cilíndricas, de disco o cualquier otra estructura que se adapte a cada requerimiento.
  4. Troceado: se obtiene al triturar o desintegrar el carbón hasta obtener pequeños trozos de tamaños irregulares.

Es importante saber que la materia prima con la que se obtiene este elemento puede ser a partir de huesos vegetales, carbones minerales, madera o cáscaras. Estos elementos están presentes en la naturaleza y son diseñados para cumplir un objetivo según la utilidad que se quiera.

Mecanismos de activación

Existen dos métodos para activar el carbón de manera efectiva. Uno de ellos es a través de un proceso térmico que consiste en llevar el mineral a una temperatura desde los 600 hasta 1100ºC con una inyección parcial de nitrógeno y vapor. Esta técnica permite crear una porosidad específica, así que todo dependerá del tamaño de poro que se desea obtener.

También se puede realizar con la activación química, mediante un reactivo que actúa deshidratando la materia prima, haciéndola menos volátil, libre de alquitranes. Por último, se lava para eliminar el ácido fosfórico y dar una porosidad potenciada, que finalmente, ejercerá una excelente absorción. Estos dos procedimientos se llevan a cabo en hornos giratorios o verticales, que realizan el proceso por etapas.

Así que, si se está incursionando en una empresa de alimentos con un perfil tipo pymes, es prudente revisar de qué manera se puede incorporar este mineral en la elaboración de los productos, ya que los beneficios son significativos. Los alimentos tratados con carbón activo son más seguros, y eso, repercute en una buena salud.