Sociedad

Teletrabajo y productividad personal: ¿Realidades incompatibles?

Teletrabajo y productividad personal: ¿Realidades incompatibles?

Publicado: 12 de agosto de 2020 16:54 (GTM+2)

Hablamos acerca de cómo la crisis del COVID-19 ha supuesto la expansión del teletrabajo, de qué forma ello ha supuesto una merma en nuestra productividad y sobre algunas formas de gestionar mejor nuestro tiempo. Sigue leyendo y aprende a hacerlo.

La situación actual

Con la pandemia del COVID-19 y la necesidad de permanecer más tiempo en casa, la fórmula del teletrabajo ha llegado a unos ámbitos antes insospechados, de forma que cada vez somos más los trabajadores que no tenemos la obligación de asistir a una oficina para poder desarrollar nuestras labores (o al menos todas ellas).

Sin embargo, en muchos casos, esta liberación ha traído aparejada una pérdida de nuestra productividad personal que puede estar causada por diversos factores, como el aumento de las distracciones o la ausencia de la presión directa de los jefes, pero que, en cualquier caso, es conveniente atajar para ganar en calidad de vida y, por supuesto, en eficiencia laboral.

Es decir, que el teletrabajo conlleva un esfuerzo extra a la hora de lograr tener el mismo grado de productividad que teníamos cuando la mayoría de nuestras tareas laborales se desarrollaban fuera de casa.

La gestión del tiempo

No en vano, la gestión del tiempo es una de las primeras cuestiones que deberíamos atajar a la hora de aumentar nuestra productividad, dado que de ella depende no solo la cantidad de cosas que podemos llegar a hacer a lo largo de una jornada, sino también la calidad de ese trabajo que hacemos sin salir de casa.

Para hacerlo, nada mejor que establecer un horario tan estricto como los que se suelen tener en los entornos laborales y ser capaces de priorizar las tareas más importantes sobre las demás, de separar lo urgente de lo importante y, en definitiva, de lograr hacer por nosotros mismos lo que se espera que hagan nuestros jefes.

El proyecto de vida personal

En todo lo que acabamos de decir, desde luego, tiene mucho que ver el proyecto de vida personal que nos hayamos formado o que estemos construyendo en este preciso momento, ya que de lo que se trata es de aprender a gestionar el tiempo que dedicamos a las tareas superfluas (o no) para minimizarlo y dedicar nuestro máximo esfuerzo a alcanzar esas metas vitales que nosotros mismos nos hemos marcado.

Pero además, es muy a tener en cuenta el hecho de que nuestras metas vitales tienen que ser marcadas en los tiempos corto, medio y largo y de que nuestra vida laboral tiene que tener un hueco en las mismas, motivo por el que merece mucho la pena meditar lo suficiente en todos estos asuntos.

Una posible ayuda

Ahora bien, todos somos conscientes de que no siempre es fácil establecer unas metas realistas y adecuadas a nuestra situación personal, motivo por el que es muy posible que realizar un curso de productividad sea la mejor forma de comenzar a poner en pie ese proyecto personal del que hablamos, dado que podría sernos de gran ayuda tanto a la hora de escucharnos a nosotros mismos y evaluar nuestra situación personal como a la de establecer el camino a seguir para llegar a alcanzar esas metas de las que hablamos.

Sobre el curso, cabe decir que nos enseña temas tales como la gestión del tiempo, la forma de ejecutar nuestros proyectos más personales y convertirlos en estímulos para seguir avanzando, los métodos que hay para evitar un agotamiento mental que puede hacer verdaderos estragos en nuestra vida y, en definitiva, a crear un esquema de gestión de nuestras ideas con el fin de organizar nuestra existencia como realmente queremos.

En definitiva, de lo que se trata es de poner en pie toda una filosofía de vida en la que la gestión de nuestro tiempo sea lo suficientemente eficiente para poder lograr rendir en nuestro trabajo y, sobre todo, desarrollar un proyecto vital con el que realmente nos sintamos identificados, algo para lo que la crisis del COVID-19 quizás sea una oportunidad.