Andalucía

El calvario de estudiar en la Universidad de Sevilla alcanza límites insospechados

El calvario de estudiar en la Universidad de Sevilla alcanza límites insospechados

Publicado: 31 de agosto de 2020 16:31 (GTM+2)

Los iluminados que la dirigen se han inventado un “aula covid” en la que encerrar a los alumnos que tosan durante un examen

Universidad de Sevilla

Universidad de Sevilla

La Universidad de Sevilla está protagonizando (una vez más) una polémica por su pésima gestión de la crisis del coronavirus. En esta ocasión lo que ha desatado la indignación del alumnado e incluso de varios profesores ha sido el plan de vuelta a las clases y de cómo llevar a cabo los exámenes de septiembre.

En lugar de mantener la enseñanza virtual ante el preocupante aumento de casos, la idea de los iluminados que dirigen la Universidad de Sevilla pasa por compaginar los exámenes presenciales con los realizados a través de Internet.

Todo esto fue puesto por escrito en un protocolo para la reincorporación progresiva de la actividad presencial en la institución que fue aprobado por la Comisión General de Seguimiento de la COVID-19 el pasado 25 de junio.

Esta decisión ha provocado una gran polémica entre el alumnado e incluso los profesores que consideran que así se enfrentan a un riesgo de contagio innecesario, mientras que en otras universidades de España han decidido optar por otras alternativas mucho más seguras.

Además, en las redes sociales los alumnos se han hecho eco de una punto concreto del protocolo que resulta absolutamente imposible de comprender.

Resulta que se ha habilitado un “aula covid” a la que pretenden llevar a todos los alumnos que durante la realización de un examen presenten síntomas compatibles con la nueva enfermedad.

“Esto es una vergüenza, ahora se te va la saliva para el lado y directo al corredor de la muerte con posibles infectados”, comenta una alumna en Twitter.

Por su parte, desde la Universidad de Sevilla, explican que este punto de la normativa se ha malinterpretado. Según ellos, lo que pretenden con la normativa es fijar un protocolo claro en caso de que un alumno presente síntomas durante el examen.

Para ellos se ofrecen dos alternativas: que el alumno regrese a su domicilio por sus propios medios o que espere en el “aula covid” de forma voluntaria hasta que alguien venga a recogerlo.