Sociedad

¿Por qué comer jamón y embutidos ibéricos puede ser beneficioso para tu salud?

¿Por qué comer jamón y embutidos ibéricos puede ser beneficioso para tu salud?

Publicado: 4 de septiembre de 2020 17:46 (GTM+2)

Uno de los alimentos más solicitados en eventos familiares, y sobre todo en navidad, pueden ser los jamones y embutidos ibéricos. Sin embargo, aparte de su sabor, aroma y textura, ofrecen una gran variedad de beneficios para tu salud, motivo por el cual deberías añadirlos en tu dieta y la de tu familia.

Un alimento con numerosas propiedades

La popularidad de los jamones y embutidos ibéricos puede ser tan alta, que hoy día los puedes encontrar en tiendas especializadas que cuentan con más de medio siglo de experiencia, como Ibedul.

Si quieres otra razón por la cual comprar los productos ibéricos, debes saber que su carne aporta una gran variedad de nutrientes capaces de ayudarte a mejorar tu salud y bienestar. Así que para conocerlos todos, sigue leyendo.

Salud cardiovascular

La carne del cerdo ibérico posee una gran cantidad de ácido oleico, esto gracias a la alimentación del cerdo

La presencia del ácido oleico puede proteger tu organismo de diferentes enfermedades cardiovasculares, dado que aumenta la presencia del colesterol bueno, y reduciendo el malo, que es el que obstruye las arterias.

Ideal para dietas

Gracias a un alto porcentaje de proteínas, puede ser perfecta para la dieta hipocalórica que realices o de baja calidad nutricional, sirviendo también para desarrollar tu masa muscular. Si sigues una dieta en la que quieras mejorar tu figura y estar más saludable, añadirlo puede servir para ofrecer un buen aporte de proteínas y un sabor delicioso.

Aporte de minerales

Los jamones y embutidos contienen una gran cantidad de magnesio y selenio, compuestos que ayudan contra el envejecimiento, además de zinc, con el cual puedes reducir las posibilidades de sufrir deficiencias de hierro, evitando anemia.

A nivel de salud, los productos ibéricos pueden ser una de las mejores opciones en alimentos, ya que aportan nutrientes, minerales y vitaminas esenciales para el organismo, por lo que incluirlos en la dieta te permitirá aprovechar todos sus beneficios.

Encuentra los mejores productos a través de profesionales

Como ya hemos mencionado anteriormente, los jamones y embutidos ibéricos se pueden adquirir en diferentes tiendas especializadas, como Ibedul. Gracias a ello puedes tener mayores garantías con respecto a la calidad del producto.

Todas las carnes que venden cuentan con la etiqueta que indica la procedencia del cerdo, además de los respectivos sellos de calidad con los que verifican que todos los productos han pasado por todos los procesos requeridos por la normativa legal.

Además, los cerdos proceden de granjas donde se criaron en libertad y en contacto con la naturaleza, siendo alimentados con una dieta especial que incluye pasto y bellota, para así lograr que su carne obtenga ese sabor tan característico.

De igual manera, la carne se cura durante al menos 18 meses, una curación tradicional y lenta que ayuda a la carne a conservar la sal en el punto perfecto, preparándola para ser vendida al público.

Puedes comprar el producto ibérico que quieras, desde los jamones, las paletas o los embutidos, y dado que existen diferentes variedades, tanto en los productos como en los precios, puedes encontrar el que sea perfecto para tu gusto y bolsillo.

Aunque en esta tienda garantizan la calidad del producto, por tu parte siempre deberías tener en cuenta algunas pautas que te pueden ayudar a elegir el producto ibérico perfecto para la mesa de tu hogar, como pueden ser:

  • Su forma debe ser estrecha, delgada y alargada, siendo más predominante el largo que el ancho; y su piel externa debe poseer un corte en V.
  • Su interior debe tener un tono amarillento y manchas pardas, las cuales aparecen dependiendo del origen del producto ibérico, así como por su tiempo de maduración. Aunque te parezca desagradable, se tratan de gérmenes esenciales para que el jamón se conserve en buen estado.

Además, la grasa del jamón no debe ser blanquecina, ya que significará un menor tiempo de maduración, algo que puede afectar a la calidad del producto en el sabor, el aroma y la textura.