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Leche de fórmula para bebés: todo lo que necesitas saber

Leche de fórmula para bebés: todo lo que necesitas saber

Publicado: 15 de enero de 2021 17:17 (GTM+2)

Toda madre desea ver crecer a sus hijos sanos y felices, por lo que siempre está pendiente de todo lo que puede ayudarle a cumplir ese objetivo, y la buena alimentación es parte primordial del plan, principalmente cuando son bebés, que es cuando son más vulnerables. Una buena alternativa alimenticia y muy práctica para alimentarlos bien, es la leche formulada para bebés, que está disponible en muchas variedades y presentaciones, que son muy fáciles de encontrar.

Una de las principales preocupaciones de toda madre debe ser darle lo mejor a sus hijos y la buena alimentación es parte fundamental del plan, por cuanto su salud depende de ello. Una de las etapas en las que hay que tener más cuidado es durante los primeros meses del bebé, que es cuando todo niño es más vulnerable y requiere mayor atención en todo, principalmente en lo que come.

La leche materna es limpia e inocua, es esencial durante los seis primeros meses de vida del bebé y se debe seguir consumiendo hasta los dos años de edad, por cuanto provee los nutrientes y anticuerpos naturales que necesita para su sano desarrollo, y que ayudan a protegerlo de enfermedades que son muy comunes durante la infancia.

Sin embargo, hay alternativas a la leche materna que se pueden comenzar a utilizar para complementar a la misma, a partir del primer semestre de edad del niño, como puede ser la leche para bebes, la cual está especialmente formulada para aportar todo lo que necesita su organismo, y para que crezca sano y bien alimentado.

Circunstancias en las se debe sustituir la leche materna

Es indiscutible que la leche materna es la mejor opción que hay para alimentar al bebé y aportarle todo lo que necesita para crecer, de eso no hay duda. Pero, hay circunstancias que obligan a complementarla o a sustituirla por completo:

  • Bebés que hayan nacido prematuros o tengan dificultades de succión.
  • Que la madre esté siendo medicada y pueda ello afectar al niño a través de la lactancia.
  • Dificultad en la producción de leche.
  • Reincorporación laboral u otras situaciones que imposibiliten la lactancia constantemente.
  • La lactancia dolorosa también es otra frecuente razón por la que las madres tienen que dejar de hacerlo.
  • Sustituir la leche materna no es recomendable, se debe tratar siempre de mantener al niño por lo menos hasta los primeros seis meses, exclusivamente con lactancia materna, pero si no queda otro remedio, habrá que recurrir a la leche de fórmula, la cual se puede alternar hasta reemplazar completamente la producida por la madre.

¿Cuál utilizar?

Hay una gran variedad de tipos de leche en polvo formulada para bebés que se elaboran con distintos ingredientes y combinaciones. Elegir la más adecuada dependerá de lo que se necesite y se quiera dar al niño.

El pediatra puede ayudar en ese sentido y recomendar el producto más adecuado para el bebé, pero si quieres ir más allá y conocer mejor sobre lo que se debe dar al pequeño, entonces habrá que fijarse en que la leche cumpla con las siguientes características:

  • Que contenga las cantidades suficientes de proteínas, que son esenciales para su desarrollo y crecimiento.
  • Que esté libre de azúcares añadidos, que pueden sentar mal principalmente durante los primeros meses. Además, así comienza a crear hábitos alimenticios más saludables que se podrán extender a largo plazo.
  • Que tenga micronutrientes para el reforzamiento del sistema inmunológico.
  • Los probióticos son necesarios para que el bebé tenga una mejor digestión y así no presente los molestos cólicos.
  • Que tenga lactosa, que le aporte la energía necesaria para su día a día.
  • Que contenga suplementos que impidan la anemia y desnutrición, y otros componentes que contribuyan con el desarrollo del cerebro.
  • Es necesario que sea biocompatible para que ayude al bebé a absorber mejor los nutrientes.

No es recomendable darle leche de vaca a niños menores de tres años, por cuanto la misma tiene una cantidad muy baja de ciertos nutrientes que el bebé necesita para su desarrollo, además, las proteínas y la grasa natural que contiene pueden ser difíciles de digerir.

Puede presentarse el caso de que el bebé sea intolerante o alérgico a la lactosa, por lo que no podría consumir ningún producto que la contenga, eso incluye a la gran mayoría de las leches en polvo formuladas, por lo que entonces se deberá optar por la leche de soja, que es igualmente nutritiva y contiene todo lo que el niño necesita.

Pero hay niños que también son alérgicos a la soja, además de a la lactosa, lo cual puede ser un problema serio. En tales casos, se debe consultar al pediatra sobre qué alimentos se le pueden dar al bebé, que contengan el calcio, las proteínas y los nutrientes que necesita para su completo y sano desarrollo, siempre hay opciones.

Ventajas de alimentar al bebé con leche formulada

Aunque alimentar al bebé con leche de fórmula no va a dar los mismos beneficios que hacerlo con la leche materna, sí hay ciertas ventajas que favorecen tanto al niño como a la madre, entre ellas:

  • Mayor independencia para la madre, quien necesariamente no tiene que estar presente en las tomas del bebé, por lo cual puede retomar otras actividades, trabajar y hacer aquellas cosas que quedaron pendientes con el embarazo y el parto.
  • Algunas fórmulas contienen bacterias vivas (probióticos) que son beneficiosas para la digestión del bebé y les ayudan a prevenir algunas enfermedades gastrointestinales.
  • La madre no tiene que adecuarse o cambiar su régimen alimenticio, por cuanto lo que consuma no afectará en nada al niño.
  • Se evitan molestias a la hora de amamantar, hay mujeres que incluso sangran en sus pezones, debido a la fuerte succión que aplican algunos bebés, por lo que tienen que dejar de amamantar.

No hay mejor opción que la leche materna, pero si no tienes más alternativas y tienes que recurrir a la leche de fórmula para tu hijo, no te sientas culpable porque las soluciones que hoy existen pueden suplir muy bien las necesidades de tu bebé. Así que consulta con tu pediatra, y evalúa qué puedes hacer. Y ten la confianza que con control y revisión permanente todo saldrá muy bien.