Sociedad

La sexualidad en tiempos de pandemia

La sexualidad en tiempos de pandemia

Publicado: 20 de abril de 2021 13:01 (GTM+2)

En el año 2020 el mundo se vio muy afectado por una enfermedad que transformó el mundo como lo conocíamos y aun esos estragos siguen afectándonos.  Las rutas de transmisión más comunes del nuevo coronavirus incluyen la transmisión directa ya sea por medio de una tos, inhalación de gotas o estornudos y además, la transmisión por contacto directo, ya sea por medio de las membranas mucoso orales, oculares o nasales. 

Las gotitas respiratorias y la intimidad física, que implica estar dentro del espacio personal de alguien (por ejemplo, abrazar y besar), son los dos vectores principales para la transmisión del virus. Por lo que en muchas oportunidades, desde el principio de la pandemia, la recomendación principal era evitar por completo el contacto físico.

La pandemia obviamente ha complicado las relaciones sexuales, cambiando las relaciones sociales en todo el mundo debido a las restricciones y al miedo a contraer la enfermedad. El miedo al contagio trajo consigo un cambio repentino, que no dio tiempo a las personas para adaptarse a la nueva situación, un período dramático durante el cual se transmitieron imágenes de enfermedad y muerte a diario en las redes sociales. 

Las parejas se han debilitado por estar confinadas en casa las 24  horas del día, limitaciones de espacio, disputas entre convivientes y diferencias de opinión. Pero todas las emociones negativas también tienen un impacto negativo en las relaciones sexuales, de hecho, la salud sexual es parte del bienestar emocional y social. 

Durante este período, las relaciones sexuales entre parejas se han resentido; en las parejas con hijos, el impacto negativo se ha visto reforzado por la presencia continua de los hijos en el hogar, debido al cierre de las escuelas, y en consecuencia la dificultad para buscar y encontrar momentos de intimidad. 

La sexualidad está muy influenciada por el deseo sexual y este último es inhibido por estados de ánimo negativos. De hecho, emociones como la ansiedad y la depresión se han asociado con niveles bajos de deseo. Por el contrario, quienes tenían una relación estable pero no convivían han sentido un fuerte deseo mutuo que no han podido satisfacer debido a las restricciones impuestas. En estos casos, sin embargo, el uso de Internet ha sido potencialmente la fuente de una experiencia sexual diferente, aunque no todas las parejas estaban dispuestas a participar en ello.

Otras pareja, han optado por comprar juguetes sexuales que les ayuden a aumentar su deseo al momento del acto, por ejemplo, unos han decidido comprar un vibrador a fin de traer más satisfacción al momento, música, trajes especiales, entre otros. 

Por otra parte, la situación ha sido diferente para las personas solteras a las que se les dificulta mantener relaciones sexuales casuales. Para quienes están acostumbrados a las relaciones extramatrimoniales, no ha habido oportunidad de satisfacer sus deseos sexuales, en primer lugar porque casi se ha reducido el empleo y en segundo lugar debido a la convivencia forzada y las salidas limitadas. 

Para muchas personas, la cuarentena podría verse como una oportunidad para crear nuevas fantasías y descubrir nuevas preferencias a través de documentales, películas y materiales educativos. No solo tienen implicaciones psicológicas la disminución del deseo sexual, sino que los problemas logísticos también han reducido las relaciones sexuales. 

Aunque los niveles de distanciamiento social han cambiado mucho, aun se siguen tomando medidas de distanciamiento que cambian las reglas del juego sobre todo para los que desean conocer a esa persona con quien pasar un tiempo especial. Por eso es necesario poder crear un escenario seguro para ambas personas y poder disfrutar del placentero momento de una relación sexual.

En el caso de las parejas matrimoniales, es necesario que el ambiente antes del acto pueda recrearse de tal maneras que puedan disfrutar sobre todo si son parejas que han tenido mucho tiempo viéndose en el día. Esto puede hacer que la atracción por verse o sentirse se acorte, así que las caricias antes del acto mejorarán considerablemente el placer sexual en ambos.

La idea principal es poder transformar una situación caótica en un momento oportuno para poder disfrutar como pareja, siempre cuidándose y tomando medidas previas para evitar que los buenos momentos se transformen en malas situaciones. Todo está en poder observar muy bien lo que está pasando y pasar por encima de ello y salir adelante.