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Ley de Segunda Oportunidad: todo lo que necesitas saber para resolver las deudas

Ley de Segunda Oportunidad: todo lo que necesitas saber para resolver las deudas

Publicado: 4 de noviembre de 2021 18:24 (GTM+2)

Hay momentos en los que es posible caer en difíciles situaciones financieras y que no se pueden resolver de forma oportuna los compromisos adquiridos, por lo que hay que tomar medidas extraordinarias para tratar de solventarlos de la mejor manera posible. Una de estas salidas es la Ley de Segunda Oportunidad, que es de gran ayuda para solucionar satisfactoriamente muchos de estos problemas.

Cuando lamentablemente se cae en una situación financiera difícil y no se puede hacer frente a los distintos compromisos que se tienen, se deben tomar medidas urgentes que ayuden a solventarlos solventemente. Una de estas soluciones es recurrir a la Ley de Segunda Oportunidad, con la que se pueden acordar con los acreedores algunas condiciones especiales de pago o, incluso, eliminar la deuda.

Es un instrumento jurídico muy útil diseñado precisamente para que el deudor pueda salir adelante ante algún problema financiero y quede mejor parado ante los demandantes de alguna obligación que tenga pendiente, quienes podrán tener la oportunidad de recuperar su inversión total o parcialmente.

El espíritu de la ley es que quien se haya endeudado excesivamente y no pueda responder efectivamente a los compromisos adquiridos pueda tener esa segunda oportunidad para sobrepasar los problemas y resolverlos, sin atentar contra el derecho que tienen los acreedores de exigir el pago de lo que se le debe.

¿Cómo apegarse a la Ley de Segunda Oportunidad?

Esta ley está dirigida a particulares y autónomos que están rebasados por una situación de endeudamiento que por cualquier razón no pueden pagar. Fue creada en la Ley 25/2015, de 28 de julio, y entró en vigencia el 30 de julio de 2015, desde entonces es ampliamente utilizada para solventar esta clase de conflictos financieros.

Para recurrir a la ley, lo más recomendable es asesorarse con un buen abogado especialista en la materia, para que impulse las acciones legales necesarias. Uno de los mejores despachos especializados en esta área es Jordi Aguilar Abogados, el cual cuenta con un equipo de juristas altamente cualificados y con harta experiencia en la aplicación de la Ley de Segunda Oportunidad.

Con el apoyo de esta firma legal se podrá tener la garantía de que se actuará apegado a Derecho, y se encontrará siempre la solución más factible y conveniente para todas las partes involucradas: deudor y acreedores.

El procedimiento para poner en marcha el mecanismo de la Ley de Segunda Oportunidad es exactamente igual tanto para particulares como para autónomos, con la diferencia de que para los primeros el proceso se debe desarrollar ante un notario, mientras que para los autónomos se debe iniciar ante la Cámara de Comercio o el Registro Mercantil de la jurisdicción.

En todo caso, siempre se debe buscar el apoyo legal de un abogado Segunda Oportunidad que sepa qué hacer exactamente y en qué momento. Su participación es esencial para lograr los mejores acuerdos y óptimos resultados.

Requisitos para acogerse a la ley

Para adherirse a la Ley de Segunda Oportunidad solo hay que cumplir unos requisitos básicos, que a continuación se mencionan:

  • Que la deuda no supere los 5 millones de euros.
  • Contar con un buen historial crediticio.
  • Que la insolvencia no esté provocada por una situación de dolo o culpa grave.
  • Que no se mienta sobre la situación de insolvencia y no se oculte documentación relevante que pueda afectar al procedimiento.
  • No haber estado condenado por delitos patrimoniales, 
  • socioeconómicos o de falsedad documental dentro de los 10 años previos a la iniciación del procedimiento de la Ley de Segunda Oportunidad.
  • Que no se haya intentado un acuerdo extrajudicial previo con los acreedores.
  • Que no se haya obtenido el beneficio de exoneración en los últimos 10 años.
  • Que se hayan satisfecho los créditos contra la masa y los privilegiados.
  • Que no se haya rechazado una oferta laboral en los últimos 4 años acorde con las capacidades profesionales que se tengan.
  • Aceptar ser incluido en el Registro Público Concursal para que quienes tengan interés legítimo de reclamar una deuda puedan revisar la situación en la que está el deudor.

La duración del procedimiento de la ley dependerá de las características particulares de cada caso, pudiendo tardar algunos meses o llegar hasta un año

Una ventaja es que apenas se inicia el proceso, el deudor estará protegido contra cualquier embargo o reclamación de deuda. Es una opción ideal para tomar oxígeno mientras se busca la normalidad financiera y así poder atender los problemas.