Sociedad

Romper el silencio: El primer paso para sanar las heridas del abuso sexual

Romper el silencio: El primer paso para sanar las heridas del abuso sexual

Publicado: 9 de mayo de 2022 09:32 (GTM+2)

Cuando una persona, especialmente menor de edad, es víctima de abuso sexual, las consecuencias físicas y emocionales pueden llegar a ser sumamente graves, sobre todo cuando no se recibe la atención psicológica adecuada para superar este tipo de experiencias traumáticas.

En el episodio 08 del talk show Yo Digo No Más, María Trusa, conductora del show y creadora del movimiento con el mismo nombre, aborda su propia historia como víctima de abuso sexual infantil cuando tenía 9 años de edad, contando con la presencia de su hermano Viriato Alba, quien junto a ella, sufrió las consecuencias de este terrible episodio en la vida de María Trusa.

La conversación entre ambos hermanos se centra en cómo este hecho, que durante mucho tiempo causó un profundo dolor emocional en la vida de María Trusa, también llegó a causar daños en sus familiares más allegados, entre los que se encuentra su hermano Viriato Alba.

Al recordar los detalles de aquel momento atroz en el que María Trusa perdió por completo su inocencia a manos de un amigo de su padre, su hermano Viriato, quien para ese entonces tenía 11 años de edad, comenta lo difícil que fue entender en un principio lo que había ocurrido, y luego asimilar que su pequeña hermana había sido víctima de un caso de violación sexual.

“El culpable fui yo”

Durante la entrevista, Viriato explicó que para él, el hecho de recordar la historia de abuso que sufrió su hermana a sus 9 años de edad, fue como “si estuviera reviviendo todo de nuevo”, además indicó que durante muchos años se culpó de no haber impedido que el amigo de su padre se llevara a María.

“Todo ese tiempo yo dije el culpable fui yo”, indicó Viriato, mientras recuerda que con tan solo 11 años de edad, él no tenía conocimiento sobre lo grave de la situación, y no fue hasta un tiempo después cuando poco a poco empezó a entender el daño que había ocasionado este hecho en su hermana.

El hecho de no haber podido hacer nada para impedir que María fuese violada, por mucho lo afectó gravemente, llenándolo de impotencia, angustia y sentimientos de rencor que solo podía expresar golpeando las paredes, hasta el punto de hacer sangrar sus manos.

Sin embargo, nunca se habló más sobre ese tema, hasta que la misma María Trusa, 47 años después de aquella terrible experiencia, se armó de coraje y valentía para hablar públicamente sobre este oscuro episodio de su infancia, el cual describió en su libro Yo Digo No Más.

Hoy en día, tanto Viriato como María Trusa, coinciden en que el silencio nunca es la solución para sanar las heridas físicas y emocionales que puede causar el abuso sexual. Al contrario, el guardar ese dolor interno únicamente profundiza más los daños emocionales, causando graves consecuencias en la salud mental de la víctima.

¿Qué consecuencias puede ocasionar el silencio en casos de abuso sexual?

Según cifras de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), al menos el 85% de las víctimas de abuso sexual infantil, no lo revelan nunca o lo hacen mucho tiempo después de ocurrido el hecho.

Además, las estadísticas manejadas por el Consorcio Latinoamericano Contra el Aborto Inseguro (CLACAI), indican que menos del 40% de las mujeres que son víctimas de abuso sexual, buscan algún tipo de ayuda.

Las consecuencias que pueden resultar de un trauma no superado, el cual nunca se converse con un profesional de la psicología, o con ninguna persona de confianza cercana al afectado, pueden llegar a ser muy graves, llegando incluso a poner en riesgo la vida de la víctima.

Algunas de las consecuencias que puede desarrollar una víctima de abuso sexual al guardar silencio, son las siguientes:

  • Cuadros de estrés y depresión.
  • Trastornos alimenticios.
  • Tendencia a autolesionarse.
  • Deseos suicidas.
  • Riesgo de caer en vicios de alcohol y/o drogas.
  • Altas probabilidades de convertirse en un abusador.

Para evitar que estas consecuencias ocurran, es importante entender que el silencio nunca es una solución al momento de sufrir un caso de abuso sexual. El romper el silencio, no solo representa una oportunidad única para iniciar un proceso de sanación mental para la víctima, sino que impide que cada vez sean más las personas que sufren este tipo de agresión en el mundo.

Una oportunidad para alzar la voz y apoyar la lucha contra el abuso sexual

Alineados con esa necesidad de animar a los sobrevivientes de abuso a romper el silencio y alzar sus voces para hacer frente a lo que María Trusa llama, “la pandemia silenciosa del abuso sexual”, el movimiento Yo Digo No Más organiza una histórica movilización en Yonkers, New York, en apoyo a las millones de víctimas de este tipo de agresión en el mundo.

Este 30 de abril, a partir de las 11:00 am., tendrá lugar la primera Marcha Yo Digo No Más a la Violencia Sexual, la cual cuenta con el respaldo de la Alcaldía de Yonkers y el distrito escolar de Yonkers, el tercero más grande del estado de New York.

La movilización contará con la participación de varios expertos en psicología y superación personal, quienes serán los encargados de ofrecer a los asistentes diferentes talleres y conversatorios, en donde se abordarán las variadas técnicas para detectar posibles casos de abuso sexual, así como herramientas que permitan a los sobrevivientes reescribir sus historias y superar los traumas que este tipo de violencia puede causar.

Para apoyar la iniciativa es posible registrarse como asistente a la marcha, o incluso unirse como patrocinador, y así juntar fuerzas junto al movimiento Yo Digo No Más, para ayudar a los sobrevivientes de este tipo de flagelo y detener la pandemia silenciosa del abuso sexual.