La seguridad informática se presenta como uno de los temas más importantes en los tiempos que corren. Si bien es cierto que durante los últimos años hemos sido testigos de la aparición de un gran surtido de recursos destinados a optimizar nuestro día a día, el volumen de riesgos también se ha disparado. En este aspecto, uno de los más destacados es el de la suplantación de identidad; más todavía con el auge de la Inteligencia Artificial. Por consiguiente, hoy queremos hablar de la revolución que ha supuesto la aparición del videoID: una tecnología vanguardista que cada vez más empresas están incorporando a sus respectivos procesos comerciales.
Cómo funciona la videoID
Cada uno de los avances que van surgiendo en el paradigma tecnológico se presentan como una nueva revolución de nuestros hábitos cotidianos. La empresa Trustcloud conoce bien esta realidad y, con el lanzamiento de su propio sistema de videoID, ha demostrado una vez más el potencial del mercado digital. Hablamos de un mecanismo de ciberseguridad basado en la vídeo identificación, el cual permite certificar que la persona que se encuentra al otro lado del ordenador o del móvil es realmente quien dice ser.
Esta tecnología se fundamenta en la realización de las conocidas como videollamadas inteligentes, que se pueden llevar a cabo tanto de forma asistida como automática. Mientras que la primera contempla la gestión de agentes especializados, quienes emplean las herramientas más avanzadas de detección, las segundas son sistemas virtuales que se basan en los protocolos de IA para cumplir con este cometido de identificación.
El sistema funciona de la siguiente manera. El usuario se conecta a una sesión privada y encriptada de videoID, en la que se llevan a cabo una serie de análisis biométricos, verificación de los documentos de identidad y pruebas de vida. Asimismo, la IA trabaja para detectar cualquier tipo de truco, como los vídeos premontados o los deepfake. Una vez hecho todo esto, la empresa tendrá claro quién es la persona con la que está interactuando; por lo que es un elemento fundamental en el conocido KYC (Know Your Client).
Usos comunes de la videoID
Después de todo lo analizado previamente, resulta obvio que la seguridad se va a poner de manifiesto desde el mismo momento en el que se contrata un servicio de videoID como el de TrustCloud. Una inversión en la que ciertas compañías ya han puesto el foco de interés, optimizando así la protección en todas las operaciones comerciales que se realizan de forma virtual.
Uno de los ejemplos más claros de ello lo encontramos en el mundo de las entidades financieras. Las altas en banca online han traído problemas vinculados a la suplantación de la identidad, una de las estafas más comunes en este sector. Sin embargo, gracias a la videoID, cualquier entidad se asegura de antemano que está abriendo una cuenta bancaria o concediendo un préstamo a los clientes que así lo desean.
También conviene destacar que la vídeo identificación juega un papel esencial en el onboarding digital seguro. La contratación de seguros por internet, la gestión B2B y las ventas B2C son algunas de las más habituales. Por no hablar, claro está, de la asistencia sanitaria, legal o incluso inmobiliaria, las cuales ahora se pueden realizar de forma telemática sin riesgos de por medio.
Una implementación rápida y efectiva
Más allá de todo lo comentado hasta el momento, queremos hablar del importante papel que desempeña TrustCloud en el sector. Como empresa líder en Europa, EEUU y LATAM, fruto de los 2’5 minutos que tarda su sistema en resolver el proceso, se presenta como la mejor opción para implementar este recurso en tu negocio.
Para ello, simplemente debes ponerte en contacto con la compañía y ellos pondrán en marcha el sistema conocido como “plug & play”. Su videoID está listo para instalarse (o enchufarse) en cualquier tipo de empresa y, tras unos pocos ajustes, quedar listo para su uso (para jugar). Un proceso de transformación digital realmente ágil que va a revolucionar drásticamente tu rutina corporativa.