Con el ascenso de las temperaturas en Sevilla, quienes se quedan en la ciudad buscan formas de refrescarse, desde centros comerciales hasta piscinas. Pero, ¿y el río Guadalquivir? La respuesta es clara: bañarse está prohibido por motivos de seguridad y salubridad.
La Capitanía Marítima de Sevilla, dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, aprobó una resolución que prohíbe el baño en el canal de navegación de la ría del Guadalquivir, en los canales de acceso a los puertos y dentro de estos. Dado que el río es navegable, el peligro de colisión con embarcaciones hace que la medida sea necesaria.
No obstante, existen excepciones. Está permitido lanzarse al agua para socorrer a alguien en peligro, ya que la omisión de socorro sería más grave. También se autorizan excepcionalmente eventos deportivos oficiales, como el Triatlón de Sevilla, con permisos especiales y horarios restringidos.
Además, actividades como kayak, canoa o paddle surf sí están permitidas. Estas pequeñas embarcaciones pueden alquilarse en las dársenas del río, y Sevilla cuenta con un Centro de Alto Rendimiento de remo y piragüismo, así como con más de una decena de clubes deportivos que ofrecen rutas y viajes.