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El diseño de stands gana peso estratégico en un sector ferial español que mueve 13.000 millones al año

11 de junio de 2026

La actividad ferial en España atraviesa un momento de consolidación. Según datos de la Asociación de Ferias Españolas (AFE), el sector genera un impacto económico anual superior a los 13.000 millones de euros y sostiene más de 123.000 empleos directos e indirectos. En este contexto de crecimiento sostenido, uno de los cambios más visibles es la transformación del espacio expositivo: el diseño de stands ha pasado de ser un trámite logístico a convertirse en una herramienta de diferenciación comercial para las empresas que participan en ferias y congresos.

Durante años, la presencia en una feria se resolvía con estructuras genéricas y catálogos de soluciones estándar. Esa dinámica ha cambiado. Las marcas exigen ahora espacios que reflejen su identidad, faciliten la interacción con el visitante y respondan a criterios de sostenibilidad cada vez más estrictos. El diseño de stands se ha profesionalizado hasta el punto de integrar disciplinas como la arquitectura efímera, la ingeniería de materiales y la comunicación visual en un mismo proceso.

Gran parte de esta evolución está ligada a la adopción de sistemas modulares reutilizables. Lo que en los años ochenta arrancó como una alternativa para reducir costes con la introducción de perfiles de aluminio y estructuras de acero desmontables se ha convertido en un estándar del mercado que permite combinar personalización y eficiencia. Este enfoque modular facilita además la transición hacia modelos de economía circular, un aspecto que empieza a ser determinante tanto para los organizadores de certámenes como para los expositores.

La sostenibilidad, de hecho, se ha instalado como un criterio de selección de proveedores en las principales ferias españolas. Certificaciones como ISO 14001, el sello Eventsost o la acreditación de huella de carbono compensada son cada vez más habituales en los pliegos de condiciones de recintos como Fira de Barcelona o IFEMA. Para las empresas especializadas en diseño de stands, esta exigencia ha supuesto repensar los procesos desde la fase creativa: elección de materiales con trazabilidad certificada, optimización de recursos en producción y gestión controlada de residuos tras el desmontaje.

En España operan varias compañías con capacidad para abordar proyectos de gran escala bajo estos parámetros. Entre ellas, Servis, con sede en El Prat de Llobregat y más de seis décadas de actividad, ha apostado por un modelo de ejecución directa con instalaciones propias y plantilla permanente especializada, lo que le ha permitido asumir proyectos de alta complejidad como la infraestructura de la conferencia internacional UN FFD4 celebrada en Sevilla, con una superficie superior a los 80.000 metros cuadrados.

El perfil de los eventos también ha cambiado. El informe Estudio de Mercado 2025 de Grupo Eventoplus refleja que el 76% de las agencias de eventos en España incrementó su facturación en 2024, con un crecimiento medio del 13%. Este aumento no se traduce únicamente en más certámenes, sino en certámenes más exigentes, donde el diseño del espacio expositivo es parte de la propuesta de valor que el organizador ofrece a sus expositores y patrocinadores.

Para las empresas que participan en ferias, la inversión en el diseño de su stand ha dejado de ser un gasto de representación. Es, cada vez más, una decisión de negocio vinculada a objetivos medibles: generación de leads, visibilidad de marca y retorno de la inversión ferial. En un sector que sigue creciendo y profesionalizándose, el espacio que una empresa ocupa en un recinto ferial dice tanto de ella como el producto que expone.

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