Ryanair ha dado un paso más en su plan para instalar en Sevilla un gran centro de mantenimiento, reparación y ensayo de motores aeronáuticos. La compañía, mediante su filial Negocios Raisebser, ha solicitado a la Autoridad Portuaria la concesión administrativa de la parcela donde se levantará esta infraestructura, según ha adelantado El Correo de Andalucía.
El suelo pedido se ubica en la Carretera de la Esclusa, dentro del recinto de la Zona Franca de Sevilla, y abarca 94.320 metros cuadrados de instalaciones sobre una superficie de 26.254 metros cuadrados. Al tratarse de un terreno en Zona Franca, la concesión debe tramitarse mediante un procedimiento de concurrencia de proyectos, por lo que la Autoridad Portuaria ha abierto un plazo de un mes para que otras empresas interesadas puedan presentar sus ofertas.
La institución que preside Rafael Carmona ya ha iniciado el expediente, y si no surgen competidores, la concesión podría aprobarse antes de que acabe el año. Este trámite se suma a la Autorización Ambiental Unificada, concedida recientemente por la Junta de Andalucía, lo que allanaría el camino para el inicio de las obras.
Un proyecto de 500 millones y 950 empleos
El complejo diseñado por Ryanair tendrá capacidad para revisar y reparar hasta 200 motores al año, centrándose en motores turbofan, que requieren instalaciones especializadas y personal cualificado. La inversión total estimada supera los 500 millones de euros, de los cuales 290 millones corresponden a la construcción de las naves y edificios.
En cuanto al empleo, el proyecto generará en torno a 950 puestos de trabajo, de los que unos 600 serán directos. Las instalaciones incluirán varias naves para el proceso integral de mantenimiento –recepción, desmontaje, limpieza, reparación, ensayos y ensamblaje–, complementadas con edificios administrativos y de servicios.
Sevilla ha competido durante los últimos dos años con otras ubicaciones europeas, como Italia, Polonia, los países bálticos o la República Checa, para albergar este centro. La empresa aún no ha confirmado oficialmente su decisión final: su consejero delegado, Eddie Wilson, afirmó en julio que la aerolínea resolverá antes de final de año si se instala en Sevilla o en un emplazamiento alternativo en Polonia. No obstante, la solicitud formal de la concesión administrativa constituye un nuevo avance en la estrategia de la compañía.
El proyecto ha contado con el impulso de la unidad aceleradora de proyectos de la Junta de Andalucía, que ha agilizado los trámites. Una vez obtenidos todos los permisos, la empresa dispondrá de cuatro años para ejecutar la obra.