La Asociación Andaluza de Empresarios del Transporte Escolar y Discrecional en Autobús (Atedibus) ha advertido de que el encarecimiento de los costes de explotación podría poner en peligro la continuidad de algunas rutas escolares en la provincia de Sevilla. Por ello, pide a la Junta de Andalucía medidas urgentes para actualizar los precios de contratos que se adjudicaron hace años y que, en algunos casos, siguen vigentes gracias a prórrogas sucesivas.
Su presidente, Manuel Gutiérrez Zambruno, asegura que las empresas están operando con tarifas que ya no se corresponden con sus gastos reales. A su juicio, no es razonable exigir que un servicio se preste hoy con un precio calculado hace entre cuatro y seis años, en un contexto económico muy distinto.
Mucho más que el gasóleo
La asociación subraya que el problema no se limita al combustible. A su subida se añaden los incrementos en seguros, reparaciones, mantenimiento de los vehículos, neumáticos, costes laborales y cotizaciones sociales. Según sus cálculos, muchas de estas partidas se han encarecido más de un 30% en los últimos años.
En cuanto al combustible, Atedibus estima que supone, en condiciones normales, entre el 25% y el 35% de los costes de explotación de una empresa de autobuses, un porcentaje que crece en los periodos de fuerte subida de los precios energéticos.
Una solución extraordinaria
La organización solicita a la Junta que estudie sin demora una fórmula para hacer frente a estos aumentos, ya sea mediante revisiones excepcionales de precios, ayudas específicas o mecanismos de reequilibrio económico, siempre dentro del marco legal de la contratación pública.
Gutiérrez Zambruno ha precisado que no se pide un cambio permanente de las reglas de contratación, sino una respuesta puntual ante unas condiciones económicas diferentes a las que existían cuando se adjudicaron los servicios.
Atedibus recuerda además que las organizaciones del transporte profesional han pedido al Gobierno central que mantenga y refuerce las ayudas al combustible, aunque considera que estas, por sí solas, no compensarían el incremento del conjunto de los gastos.
Anticiparse a los problemas
La asociación advierte de que mantener los contratos sin vías extraordinarias de actualización puede comprometer la viabilidad de algunas empresas y, en consecuencia, de determinados servicios de transporte escolar en Sevilla. Su presidente ha pedido a la Administración que actúe antes de que alguna compañía llegue al límite y deba plantearse si puede seguir cubriendo una ruta.
En este sentido, la entidad cita las dificultades para cubrir rutas escolares que se registraron al comienzo del curso en Andalucía como prueba de la necesidad de garantizar unas condiciones económicas suficientes.
De cara al futuro, Atedibus propone que los nuevos contratos incluyan sistemas de seguimiento y actualización de los principales costes, en especial el combustible y los gastos laborales, de modo que los precios puedan ajustarse ante variaciones extraordinarias y acreditadas durante su vigencia. La asociación reclama abrir cuanto antes un diálogo con la Junta para evitar que alguna empresa se vea obligada a dejar de prestar el servicio.