El 55% de los sevillanos no dispone de zonas verdes a menos de 300 metros de su vivienda, según datos de un estudio reciente. La cifra pone de relieve una desigualdad en el acceso a espacios que mitigan las altas temperaturas en una ciudad que sufre el efecto isla de calor.
Sevilla cuenta con más de 900 hectáreas de vegetación urbana, pero su distribución es irregular entre los distintos barrios. Mientras algunas zonas concentran grandes parques y arbolado, otras carecen de sombra suficiente, lo que agrava las condiciones de calor extremo en verano.
El arbolado urbano juega un papel clave en la reducción de la temperatura ambiental y en la mejora de la calidad de vida. Expertos insisten en la necesidad de planificar una red verde más equitativa para combatir el cambio climático y proteger a la población más vulnerable.