Los vecinos del barrio de San Julián llevan años reclamando al Ayuntamiento de Sevilla la peatonalización del tramo más transitado de la calle Juzgado, la vía más estrecha del barrio. Se trata del tramo que conecta la Plaza del Pelícano con la Plaza de la Moravia, donde la anchura no alcanza los tres metros, lo que obliga a los camiones de basura a maniobrar con dificultad.
Frente a esta demanda, el Consistorio ha proyectado convertir la calle en una plataforma única, con aceras y calzada al mismo nivel, una solución que los residentes consideran insuficiente. "Esta calle, por mucho que sea de plataforma única, no debería estar soportando los niveles de tráfico motorizado que soporta. Pensamos que la única solución posible es su peatonalización, conservando la entrada y salida de los vehículos a los garajes", señalan en un comunicado.
El vecindario ya recogió firmas durante el anterior mandato socialista para pedir el cierre al tráfico, argumentando que "actualmente soporta unos niveles de tráfico motorizado muy superior al que la calle puede admitir" y que "no pueden ni abrir las ventanas de sus casas". La estrechez provoca a diario conflictos entre peatones y vehículos, y la calle es "totalmente inhabitable" por el ruido, la contaminación y la peligrosidad, tanto para residentes como para quienes transitan a pie.
"Aunque la señalización instalada al inicio de la calle indica claramente la prioridad de la circulación peatonal y en bicicleta, dicha señalización no se respeta por casi ninguno de los coches, que además transitan con velocidades superiores a la permitida (20 km/h)", lamentan los vecinos.
Los vecinos recuerdan que durante los diez meses que la calle permaneció cerrada por obras en la Plaza de la Moravia y San Julián, la ausencia de tráfico "resultó en una mejora sustancial de la convivencia y la habitabilidad de la calle, sin que se produjeran graves conflictos de tráfico". Por ello, insisten en que la calle debe volver a ser peatonal.
Por su parte, el gobierno local considera "complicado" peatonalizar este tramo, pero no ofrece argumentos ni valora alternativas de desvío del tráfico. El Ayuntamiento se limita a recordar que la petición vecinal de 2020 fue archivada durante el mandato socialista y que mantuvo una reunión con los vecinos en enero pasado.