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domingo, 19 de julio de 2026

Del dato al valor real; Cómo construir una estrategia de datos e IA que impacte en negocio

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Del dato al valor real; Cómo construir una estrategia de datos e IA que impacte en negocio
/ DS

Los datos no tienen valor por existir. Lo tienen cuando permiten tomar mejores decisiones, lanzar mejores productos o evitar errores costosos.

Se vive una paradoja empresarial curiosa: nunca se han generado tantos datos y, sin embargo, muchos equipos siguen tomando decisiones a ciegas o esperando semanas para obtener un informe. El problema rara vez es tecnológico. El problema es de estrategia.

Este artículo no pretende ser un manual técnico. Pretende ser una brújula para orientar a las organizaciones hacia un uso real, concreto y rentable de los datos y la inteligencia artificial.

¿Por qué la mayoría de las iniciativas de datos fracasan?

En los últimos años, muchas compañías han invertido en data lakes, plataformas de analítica o modelos de machine learning y, aun así, sus responsables de negocio siguen trabajando con hojas de cálculo enviadas por correo. ¿Qué falla?

Hay tres patrones de fracaso recurrentes:

1. Empezar por la tecnología y no por el problema.

Se compra la herramienta antes de definir qué decisión se quiere mejorar. El resultado: infraestructura cara sin uso claro.

2. Tratar los datos como un proyecto IT, no como un activo de negocio.

Si el CEO no habla de datos en la misma frase que habla de margen o crecimiento, difícilmente habrá una priorización real.

3. Medir el éxito por outputs técnicos, no por impacto.

"Hemos ingestado 50 fuentes de datos" no es un resultado de negocio. "Hemos reducido la pérdida de clientes en un 12 % gracias a la detección temprana" sí lo es.

Ver Figura 1 - "Del dato al valor"

Los tres pilares de una estrategia de datos que funciona

Después de analizar iniciativas que sí generaron retorno, hay tres elementos comunes en todas ellas. No son capas tecnológicas: son decisiones organizativas.

Ver Figura 2 - "Los tres pilares de una estrategia efectiva"

Casos de uso primero.

Antes de pensar en arquitectura, es necesario responder: ¿qué decisión se quiere mejorar? ¿Dónde existe un problema de negocio en el que disponer de más información cambiaría el resultado? Esa pregunta es el punto de partida.

Infraestructura adecuada, no perfecta.

El perfeccionismo tecnológico es uno de los mayores enemigos del valor. No hace falta el data lake más complejo del mundo para empezar a generar resultados. Hace falta que los datos sean accesibles, fiables y tengan un responsable claro.

Cultura y adopción.

Un modelo de IA que nadie utiliza no aporta valor. El cambio real ocurre cuando los equipos confían en los datos, entienden sus limitaciones y los incorporan a su flujo de trabajo cotidiano.

"La IA no sustituye al criterio humano. Lo amplifica, cuando hay una buena estrategia detrás."

El papel de la IA: acelerador, no punto de partida

Hay una tentación muy común: empezar con IA generativa, LLMs o modelos predictivos avanzados sin tener los fundamentos resueltos. Es como intentar correr antes de aprender a caminar.

La inteligencia artificial aporta valor real cuando se aplica sobre datos de calidad, con un problema bien definido y en manos de personas que entienden lo que el modelo puede y no puede hacer. Cuando esas condiciones se cumplen, el impacto puede ser extraordinario: reducción de tiempos de ciclo, personalización a escala y detección de riesgos que un ser humano difícilmente detectaría a tiempo.

Ver Figura 3 - "En qué nivel está tu organización? - www.aliando.com/hubfs/Pics - Files EMEAL/3_ALIANDO_Artículo06_Imagen.png

Cómo empezar: los primeros pasos que generan tracción

La buena noticia es que no hace falta partir de cero ni disponer de un presupuesto millonario. Lo que sí hace falta es método.

El primer paso es elegir un problema de negocio concreto —no genérico— que tenga datos disponibles y un responsable que se comprometa con el resultado. No "mejorar la experiencia de cliente", sino "reducir el tiempo de resolución de incidencias de soporte por debajo de 24 horas".

El segundo paso es auditar los datos que ya existen para ese problema: ¿están disponibles? ¿Son fiables? ¿Quién los produce? En muchas empresas, el 80% de lo necesario ya existe; simplemente, nadie lo ha conectado.

El tercer paso es construir un resultado mínimo demostrable: un dashboard que alguien utilice cada día o un modelo sencillo que mejore una tasa concreta. Ese primer éxito visible genera confianza y presupuesto para lo siguiente.

El mayor riesgo no es empezar con poco. Es empezar con mucho sin generar ningún resultado tangible en los primeros noventa días.

Ver Figura 4 - "Áreas de impacto en primeros proyectos" - www.aliando.com/hubfs/Pics - Files EMEAL/4_ALIANDO_Artículo06_Imagen.png

La IA generativa: ¿dónde encaja en todo esto?

Sería irresponsable escribir sobre datos e IA en 2026 sin mencionar la IA generativa. Las capacidades actuales de los modelos de lenguaje son reales y su aplicación empresarial está creciendo rápidamente. Sin embargo, su mayor valor no está en reemplazar personas, sino en eliminar la fricción entre la información y quien la necesita.

Es posible que cualquier persona del equipo comercial formule preguntas a los datos de negocio en lenguaje natural y obtenga una respuesta en segundos. También es posible que los informes de cierre de mes se redacten automáticamente con los comentarios contextuales relevantes. Todo ello ya es una realidad y resulta accesible para empresas de cualquier tamaño cuando la base de datos está en orden.

Conclusión: el dato no es el destino, es el camino

Construir una estrategia de datos e IA con impacto real no requiere ser una empresa tecnológica. Requiere formular las preguntas correctas, empezar de forma gradual, pero con intención, y medir lo que realmente importa: el resultado de negocio, no el volumen de datos procesados.

Las organizaciones que ganan no son las que tienen más datos. Son las que han aprendido a convertir los datos en decisiones más rápidamente que la competencia.

El momento de empezar no es cuando la infraestructura esté perfecta. Es el momento actual, con los recursos disponibles y sobre el problema más concreto que exista sobre la mesa.

Sobre la autora:

Patricia García Senior Data Architect - ALIANDO

ALIANDO es un partner global de Microsoft especializado en soluciones de Cloud, Data & AI, nacido de la integración estratégica de Henson Group y myCloudDoor. Esta unión reunió capacidades complementarias para crear una organización con presencia internacional en más de 25 países de América, EMEA y APAC. Su oferta abarca infraestructura cloud, modernización, Data & AI, ciberseguridad, aplicaciones de negocio y servicios gestionados.

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