La Comisión Europea ha notificado este lunes a AliExpress una multa de 550 millones de euros, la mayor impuesta hasta ahora a una plataforma de comercio electrónico, al concluir que la empresa china no evaluó ni mitigó adecuadamente el riesgo de que los consumidores europeos compraran productos ilegales, peligrosos o falsificados. La sanción se enmarca en la aplicación de la ley de servicios digitales de la UE, que exige a las grandes plataformas adoptar medidas rigurosas contra los contenidos ilícitos.
La investigación, abierta en marzo de 2024, detectó que AliExpress había resuelto parte de los problemas iniciales, pero seguía sin contar con personal y procedimientos suficientes para hacer frente a la venta de productos ilegales. Bruselas determinó que la empresa sobreestimó la eficacia de sus sistemas de detección y eliminación de productos prohibidos, y que sus moderadores de contenido eran insuficientes.
Las pruebas realizadas por el Ejecutivo comunitario revelaron que muchos productos identificados como ilegales —como falsificaciones, juguetes peligrosos o cosméticos— permanecían en la plataforma durante semanas incluso después de ser señalados. Además, la Comisión denunció que AliExpress no aplicaba su propia política de sanciones contra los vendedores infractores y que los controles podían eludirse fácilmente, por ejemplo cambiando la categoría del producto.
La sanción, que supera la multa de 200 millones impuesta a Temu en mayo, se calculó teniendo en cuenta el volumen de ventas de Alibaba, matriz de AliExpress, así como la duración y gravedad de la infracción. AliExpress, que cuenta con 193 millones de usuarios en la UE, tiene hasta octubre para presentar medidas correctivas.