Trasladar una vivienda o una empresa no consiste únicamente en llevar pertenencias de una dirección a otra. Antes de iniciar el recorrido hay muebles que desmontar, objetos delicados que proteger y documentación que preparar; después, puede surgir la necesidad de almacenar parte de la carga hasta completar el cambio. La complejidad aumenta cuando origen y destino se encuentran en países distintos y entran en escena aduanas, permisos y diferentes vías de transporte.
Esa suma de tareas explica el peso que adquieren los servicios capaces de cubrir el traslado de principio a fin. Mudanzas BCN Internacional desarrolla precisamente esta operativa para particulares y empresas, integrando embalaje, transporte y guardamuebles dentro de sus mudanzas internacionales desde España.
Proteger primero para mover después
El embalaje ocupa una parte esencial de la propuesta de Mudanzas BCN Internacional. La empresa trabaja con materiales destinados a proteger mobiliario, cristales, documentación, equipos informáticos y otras piezas frágiles, además de realizar desmontajes y montajes cuando las características del servicio así lo requieren. También dispone de cajas de madera para necesidades específicas de protección.
Una vez preparada la carga, el recorrido se organiza según el destino, el volumen y las particularidades de cada operación. Las mudanzas internacionales por vía marítima pueden realizarse mediante contenedores de 20 y 40 pies o en grupaje, modalidad que permite compartir el espacio disponible.
Para los desplazamientos europeos existen servicios terrestres exclusivos y compartidos, mientras que el transporte aéreo está orientado principalmente a envíos urgentes de cajas y maletas. La operativa puede incorporar asimismo gestión de permisos, trámites aduaneros y seguros de mercancías.
Un guardamuebles cuando el traslado necesita una escala
Hay mudanzas en las que las fechas no encajan exactamente. La salida de una vivienda, una reforma o la reorganización de unas oficinas pueden hacer necesario guardar muebles y enseres antes de llevarlos a su ubicación definitiva. El almacenamiento se incorpora así como una prolongación del propio traslado cuando la recogida y la entrega no pueden sucederse de manera inmediata. Para cubrir esa fase, Mudanzas BCN Internacional dispone de guardamuebles y trasteros, con modalidades de contratación por días, semanas o meses.
La empresa cuenta con una superficie de 1.000 metros cuadrados destinada a este servicio. Los bienes almacenados se registran mediante inventario y el acceso a estas instalaciones permanece restringido y controlado. A ello se suman cámaras de videovigilancia durante las 24 horas, sistemas de seguridad y alarma y una póliza con cobertura de hasta 50.000 euros frente a robo, incendio e inundación.
De este modo, la protección de los bienes comienza con el embalaje, continúa durante el transporte y puede prolongarse en el espacio de almacenamiento hasta que llegue el momento de completar la entrega. Con más de 15 años de experiencia declarada y una red de colaboradores nacionales e internacionales, Mudanzas BCN Internacional reúne estas fases dentro de una operativa adaptable al recorrido, al volumen de la carga y a los tiempos concretos de cada traslado.