Del desconocimiento absoluto del Match Race al puesto 78 del mundo y 54 de Europa. Tres años después de comenzar esta aventura, el Cigarrán Sailing Team puede decirlo con orgullo: España vuelve a tener un equipo entre el 10 ? los mejores del mundo en esta disciplina.
Hay momentos en el deporte que simplemente hay que disfrutarlos. Sin pensar todavía en el siguiente objetivo, sin preguntarse qué podría haberse hecho mejor. Este es uno de ellos.
El Cigarrán Sailing Team acaba de alcanzar el puesto 78 del ranking mundial de Match Race de World Sailing, situándose entre el 10% de los mejores equipos del mundo, y ocupa además el puesto 54 de Europa. Un resultado extraordinario si se recuerda dónde estaba este equipo hace apenas tres años: prácticamente en ningún sitio.
José Cigarrán, Óscar Comesaña, Manuel Piñeiro, Pablo Franco y Santiago Estévez comenzaron esta aventura desde cero en el conocimiento específico del Match Race. No había una estructura profesional, grandes presupuestos ni un proyecto perfectamente diseñado. Había ilusión, amistad y ganas de aprender.
Hoy, tres años después, el ranking habla por ellos.
Por detrás quedan años de viajes, entrenamientos, regatas, derrotas y victorias, recorriendo buena parte de Europa: Francia, Rumanía, España, Grecia, Noruega, Turquía, Bulgaria e Italia. Cada desplazamiento suponía esfuerzo económico y personal, pero también una oportunidad para aprender frente a equipos con mucha más experiencia.
Porque el Match Race no se aprende solamente entrenando. Se aprende compitiendo.
El equipo tuvo que aprender sobre la marcha una modalidad extremadamente técnica, donde cuatro personas tienen que funcionar como una sola. Salidas, maniobras, táctica, estrategia, reglamento, lectura del viento y decisiones tomadas en cuestión de segundos.
Y también hubo que preparar el cuerpo.
Muchas horas de gimnasio, entrenamientos y jornadas al límite. Por el camino quedaron lesiones, hematomas, golpes y más de un susto. La fotografía de un equipo sonriente en una regata internacional no siempre cuenta lo que hay detrás.
Pero cada tropiezo sirvió para crecer.
Uno de los grandes saltos llegó cuando el equipo pudo disponer de un First 7.5 Beneteau para entrenar. Hasta entonces, las posibilidades de trabajar conjuntamente estaban muy limitadas. Con un barco más adaptado, los cuatro pudieron entrenar juntos, repetir maniobras, analizar errores y trabajar precisamente aquello que peor hacían.
Y los resultados comenzaron a llegar.
Pequeños éxitos primero. Después resultados importantes en Europa. Hasta alcanzar una posición que parecía muy lejana cuando todo comenzó.
Uno de los momentos más simbólicos llegó con Madrid, cuando el European Match Race Tour volvió a traer una prueba internacional a España. El Cigarrán Sailing Team pudo competir en casa frente a tripulaciones internacionales, contribuyendo también a recuperar la presencia del Match Race internacional en nuestro país.
Hoy llega otro motivo de orgullo: el equipo ha alcanzado 4 Skipper Points, el máximo nivel dentro de este sistema, que permite optar a participar en regatas de Grado 1 y eventos de Grado Especial, donde se concentran algunos de los mejores especialistas internacionales.
Para un equipo que comenzó prácticamente desde cero, es un salto enorme.
Pero este éxito tampoco habría sido posible sin quienes creyeron en el proyecto desde el principio. Cigarrán Abogados, Mundo Náutica y Tierra y Mar han acompañado al equipo durante este camino, junto a aficionados anónimos que han ayudado económicamente o han prestado material para que el proyecto pudiera seguir adelante.
Ahora, por primera vez, toca detenerse un instante. Mirar atrás y disfrutar.
Tres años después de comenzar, el Cigarrán Sailing Team puede mirar el ranking mundial y encontrar su nombre en el puesto 78 del mundo y 54 de Europa.
España vuelve a estar entre los mejores y detrás de ese número hay miles de kilómetros, horas de entrenamiento, sacrificios, lesiones, derrotas, aprendizajes y, sobre todo, un equipo que nunca dejó de creer.
Ahora llega el momento de meditar el futuro. Pensar qué puede venir después, qué necesita el proyecto para seguir creciendo y hasta dónde puede llegar.
Pero eso será mañana.
Hoy toca disfrutarlo.
Porque haber conseguido que un equipo español vuelva a situarse entre el 10% de la élite mundial del Match Race no es solamente un éxito del Cigarrán Sailing Team.
Es un éxito gallego y español.