La Hermandad de la Amargura restaurará las caídas y el techo de palio de María Santísima de la Amargura, bordados por Juan Manuel Rodríguez Ojeda en 1926 y que cumplen este año su centenario. El cabildo general ordinario celebrado el jueves 29 de octubre aprobó el proyecto y su presupuesto, y encargó los trabajos al taller de bordados de las Hermanas Rama.
La intervención empezará después de la Semana Santa de 2027 y se prolongará durante tres ejercicios, hasta 2029. La hermandad creará una comisión específica para supervisarla.
Recuperar el dibujo original
Según los estudios previos de Antonio Castro, la restauración trasladará los bordados a un nuevo soporte de terciopelo, limpiará y recuperará las piezas más dañadas y, sobre todo, corregirá las alteraciones y descuadres que presenta hoy el diseño, más visibles en las bambalinas interiores y en el techo. El objetivo es devolver al conjunto la continuidad ornamental que concibió Rodríguez Ojeda.
La intervención será de carácter conservativo: se sustituirán los hilos deteriorados por otros de las mismas características, se usará oro fino similar al actual, se retirarán añadidos inadecuados de restauraciones anteriores y se revisará la flequería de bellotas. El palio ya pasó por el taller de Carrasquilla en los años setenta y recibió una limpieza en el taller Santa Bárbara en los noventa.