Andalucía

El futuro del turismo en Sevilla se extiende a otros espacios de la ciudad

El futuro del turismo en Sevilla se extiende a otros espacios de la ciudad

Publicado: 16 de septiembre de 2021 08:18 (GTM+2)

La Macarena, Triana o la Cartuja, serán claves en la recuperación de la actividad turística en la capital de Andalucía

Calle Betis, en el histórico barrio de Triana (Sevilla).

Calle Betis, en el histórico barrio de Triana (Sevilla).

La ciudad de Sevilla se encuentra en pleno proceso de recuperación de la actividad económica tras la crisis provocada por la pandemia de Covid-19. En esta reactivación el turismo jugará de nuevo un papel vital en un destino que en el año 2019 batió su propio récord al superar por primera vez los tres millones de visitantes. Cabe recordar que en 2018 Sevilla fue elegida como el mejor destino turístico del mundo por la famosa revista especializada Lonely Planet.

La irrupción del coronavirus en marzo de 2020 llevó al cierre a la mayor parte de los hoteles de Sevilla y a la cancelación de numerosos congresos y eventos. El virus echó por tierra unas previsiones que auguraban un crecimiento sostenible del sector. A día de hoy las perspectivas son optimistas, sobre todo de cara al otoño que, junto con la primavera, son las temporadas altas en la ciudad. Desde el mundo hotelero como de las viviendas de alquiler esperan la vuelta de los turistas a la ciudad. Los responsables de una de las empresas del sector, Yaw Sevilla, que lleva años gestionando alquileres turísticos, se han mostrado esperanzados con esta reactivación y prevén ocurra de forma contundente en el próximo mes de octubre.

El Ayuntamiento ha comenzado desde verano de 2020 a trabajar en la recuperación del sector a través del Plan 8 Impacto Turismo Sevilla, una estrategia que se ha reforzado con la activación el pasado febrero del Plan Turístico de Grandes Ciudades de Sevilla. Este último plan dispone de un presupuesto de cinco millones de euros cofinanciados al 50% por el Consistorio y la Junta de Andalucía. Uno de los objetivos primordiales de este plan es conseguir descentralizar el turismo y redistribuir los flujos más allá del Casco Antiguo de la ciudad.

Los monumentos más visitados de Sevilla son la Catedral, el Real Alcázar, el Archivo de Indias y la Plaza de España. Estos espectaculares enclaves seguirán siendo el núcleo turístico central, junto con el entorno que lo forman entre otros lugares la plaza Virgen de los Reyes y del Triunfo, la Plaza Nueva y la de San Francisco. A estas visitas se suman espacios imprescindibles en las rutas turísticas de la capital hispalense como el barrio de Santa Cruz, la Torre del Oro, el Salvador, la Alfalfa, el Arenal o la plaza de toros.

Pero el objetivo de la administración sevillana pasa por ampliar esas rutas a lo que el plan denomina "espacios de extensión turística". Algunos de estos enclaves ya han notado un aumento de la actividad turística como la Alameda de Hércules, San Luis de los Franceses, las Setas de la Encarnación, y la zona de la Macarena, con la muralla, el Arco y el Tesoro de la Hermandad como ejes principales en el Norte del Casco Antiguo. A su vez, en el Oeste de la ciudad, el Ayuntamiento pretende potenciar espacios como Triana (Castillo de San Jorge y Museo de la Cerámica); el paseo peatonal que se prevé abrir por toda la ribera derecha del Guadalquivir, desde el Paseo de la O hasta el Alamillo; y la Cartuja (Monasterio, Pabellón de la Navegación, CaixaForum y Parque Fernando de Magallanes o Isla Mágica). Además, como objetivo turístico, se espera añadir a los puentes de la ciudad, tanto por su atractivo arquitectónico como por su función como miradores.

En cuanto al medio plazo, el Plan Turístico de Grandes Ciudades de Sevilla sitúa el sector Sur de la ciudad como una futura zona de interés para los visitantes como la zona de San Bernardo-Puerta de la Carne, con la puesta en valor del antiguo mercado y, especialmente, de la Fábrica de Artillería –cuyas obras para su transformación como nuevo Centro Magallanes de Industrias Culturales y Creativas avanzan rápido–; los pabellones de Chile y de Perú y el Costurero de la Reina, el entorno del Casino de la Exposición, el Palacio de San Telmo (sede de la Presidencia de la Junta) y el Muelle de Nueva York, ya rehabilitado; la antigua Fábrica de Tabacos de Altadis, donde se construirá un hotel de lujo, un gran parque y equipamientos tanto públicos como privados; así como el área del Muelle de las Delicias y el Acuario.

La reactivación turística de Sevilla pasa también por la recuperación de los congresos profesionales y los grandes eventos, un sector en el que en la capital de Andalucía dio un salto de calidad en 2019 y que parece, a tenor de la programación ya cerrada para este año y el próximo, que vuelve a encauzarse.

Además, el turismo de cruceros, que de nuevo ha empezado a llegar a la ciudad, el cultural, el deportivo –con eventos de relevancia como la Maratón o los futbolísticos ya celebrados–, el idiomático, el gastronómico o el religioso –con la reciente incorporación de la ciudad en la Red de Ciudades Teresianas, por ejemplo– completarán una oferta con la que el Consistorio sevillano pretende volver a situar a la ciudad como una de las más visitadas de España.