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Todo sobre las prótesis de cadera

Todo sobre las prótesis de cadera

Publicado: 22 de abril de 2022 10:42 (GTM+2)

Se trata de un elemento indispensable para aquellas personas que necesitan volver a recuperar la movilidad de la cadera con normalidad, haciendo uso de una pieza que reemplace la articulación que se ha visto afectada o dañada.

A medida que han ido pasando los años, los avances médicos son cada vez mejores. En este terreno, las prótesis de cadera son cada vez más utilizadas y, por supuesto, innovadoras y modernas. En la actualidad, existen diferentes tipos, si bien es cierto, las de cromo cobalto son de las mejores, teniendo en cuenta que esta aleación presenta una gran resistencia al calor y la corrosión, siendo un soporte perfecto para aquellos que necesitan implantar este elemento en el cuerpo.

Como bien es sabido, la cadera es una de las articulaciones más importantes del cuerpo, y como tal, con el paso del tiempo o incluso por alguna enfermedad o accidente, se puede desgastar, afectando así al movimiento de las personas. Es precisamente en estos momentos cuando los expertos sanitarios recomiendan colocar la prótesis, entendiéndose que es una de las mejores soluciones que existen en la actualidad.

¿Qué es una prótesis de cadera?

Cuando se habla de prótesis de cadera se está haciendo referencia a un elemento que se instala en la zona afectada a través de una operación quirúrgica, reemplazando así la articulación que ha quedado dañada. Se puede denominar también implante, cuyo principal objetivo es que la persona pueda caminar con normalidad, sin dolor, al igual que contar con un mejor descanso.

¿Cuándo es recomendable la prótesis?

Como se ha mencionado anteriormente, la prótesis de cadera se puede utilizar en numerosas ocasiones, siendo un golpe o accidente de las más comunes, así como el desgaste propio de la edad.

No obstante, ciertas enfermedades tales como la artrosis también es un motivo frecuente, al igual que lo es afecciones en la columna vertebral o incluso el sobrepeso.

Además de reducir la movilidad e impedir un buen descanso, en general, tener problemas de cadera puede empeorar notablemente la calidad de vida de las personas, precisamente por este motivo se suele atender a esta solución, teniendo en cuenta que la mayoría de los médicos la recomiendan en estos casos.

Diferentes tipos de prótesis

En la actualidad, debido a todos los avances existentes en el terreno sanitario, se pueden encontrar diferentes tipos de prótesis, en concreto, cuando se habla de implantes de cadera, hay que mencionar tres tipos principalmente.

Prótesis de metal

Tal y como su nombre indica, es un implante que se elabora a partir de diferentes metales, dependiendo del fabricante o las necesidades de cada persona. Los más habituales suelen ser los fabricados con titanio, acero inoxidable o cromo cobalto.

Implantes de polímero

Para la elaboración de estos implantes el material estrella es el polietileno, un plástico cuya principal característica es la dureza, siendo además muy adaptable al cuerpo humano.

Implantes cerámicos

Por último, hay que hablar de los implantes cerámicos que son los que están de moda en la actualidad. Se trata de un material muy sólido y resistente que ofrece una mayor protección.

Conocer la operación de prótesis de cadera

Antes de someter al paciente a esta intervención, el especialista evalúa la situación, con el fin de conocer qué tratamiento a seguir y las medidas de la prótesis. Una vez que se determinan estos puntos, se lleva a cabo la operación, generalmente con anestesia general.

Lo normal es que la intervención tenga una duración de algo más de una hora, aunque el tiempo final dependerá del paciente, la cirugía que haya que realizar o el nivel de desgaste de la zona afectada, entre otras cosas.

Tras la intervención, el paciente deberá llevar a cabo un tiempo de rehabilitación, para que la prótesis se adapte al cuerpo y pueda iniciar una vida normal. Generalmente, al principio la movilidad es más reducida, teniendo que ayudarse con bastones para recuperar la fuerza muscular y, sobre todo, la seguridad. Poco a poco se irán retirando estos elementos hasta que el usuario pueda caminar por sí solo y sin problemas. Lo normal es que este proceso dure entre 20 y 30 días, aproximadamente.