Los compresores son dispositivos mecánicos que se emplean a la hora de aumentar la presión de un gas o vapor. Trabajan comprimiéndolo y reduciendo su volumen, lo que tiene muchas aplicaciones en la industria y en el ámbito doméstico.
Se pueden ver en labores que están relacionadas con el frío industrial, como ocurre con el compresor Bitzer, e incluso solemos tener varios en casa, en la nevera, en el arcón congelador o en el aire acondicionado.
¿Qué clases de compresores podemos encontrar?
Hay bastantes tipos de compresores, de marcas como Copeland, Hitachi o Refcomp, de manera que nos vamos a centrar en algunos de los más comunes.
De aire
Su tarea consiste en comprimir aire. Los vemos en la industria, en donde el aire comprimido se emplea mucho como fuente de energía, y también los hay en casa. En el ámbito doméstico se utilizan para inflar ruedas, limpiar, tapizar, etc.
De gas
Estos se encargan de comprimir gases, como el natural, y se emplean mucho en la industria. Aquí les dan presión y los comprimen, de manera que hacen que su transporte sea más sencillo, pudiéndolos meter en botellas como las de butano.
De refrigeración
Quizá son uno de los tipos de compresores que más se conocen, pues es el que todos tenemos en casa en la nevera, en donde comprime un refrigerante en forma de gas, hace que su presión y su temperatura aumenten y luego lo manda al condensador.
También están en los aires acondicionados y, por supuesto, en aquellas industrias que necesitan temperaturas muy bajas, como en las que almacenan alimentos congelados y similares.
¿Cómo se cuidan los compresores?
Al igual que cualquier máquina, los compresores tienen una serie de cuidados y mantenimientos imprescindibles para su buen funcionamiento. Si no se los damos, su vida se acortará de manera considerable.
Inspecciones regulares
Una de las mejores maneras de mantener los compresores es haciendo inspecciones regulares. Hay que estar atentos a los desgastes, a las fugas y, sobre todo, a los ruidos anormales. Si el compresor lleva indicadores, también habrá que mirarlos a menudo.
Cambio de aceite y filtros
La inmensa mayoría de los compresores del mercado funciona con aceite y tiene filtros para el aire. El fabricante nos dirá cuáles son los intervalos de mantenimiento y hay que seguirlos a rajatabla.
Limpieza regular
No hay que dejar que la parte externa del compresor se llene de polvo y suciedad. Cuesta muy poco hacer una limpieza periódica de la superficie, pues por mucha calidad que tengan los compresores Copeland, no funcionarán bien si están cubiertos de suciedad.
Controlando la temperatura
Mucho cuidado con las temperaturas que alcanzan los compresores. Las salidas y entradas de aire deben estar siempre limpias y libres. Además, el sitio donde está conviene que posea una buena ventilación.
Los compresores son máquinas que podemos ver en varios ámbitos. Nos aportan bastantes ventajas y no son demasiado complicados, pero sí que hay que hacerles un mantenimiento periódico, siguiendo las instrucciones que nos ha dado el fabricante.