La Audiencia de Sevilla ha condenado a dos años de cárcel a M.Q., un vecino de Écija que el 25 de junio de 2025 entró por la fuerza en la casa de su expareja, la amenazó con un hacha y un cuchillo y la retuvo durante dos horas en una habitación, todo ello delante de los tres hijos menores de la mujer.
Según el relato de hechos probados al que se adhirió el acusado, los hechos ocurrieron sobre las dos de la tarde, cuando M.Q. forzó la cerradura del domicilio y accedió armado. “Movido por el ánimo de amedrentar” a la madre, le profirió varias expresiones intimidatorias, entre ellas: “Esta noche te quemo el coche, mañana no vas a ver el Betis con el niño”.
La víctima le pidió que se marchara, pero él no solo se negó sino que la retuvo en contra de su voluntad. La mujer se refugió con su hija pequeña en un dormitorio, pero el acusado la encerró desde fuera y empujó la puerta para impedir que saliera. Los otros dos hijos lograron huir y fue la hija mayor quien avisó a la Policía.
Los agentes tardaron unas dos horas en llegar. Durante ese tiempo, el hombre mantuvo encerrada a su expareja y a la menor. Al final, se alcanzó un acuerdo entre la defensa, la Fiscalía y la acusación particular que evitó el juicio con jurado popular. La pena inicial solicitada era de diez años de prisión, pero se redujo a dos años por los delitos de detención ilegal y allanamiento de morada, más 60 días de trabajos en beneficio de la comunidad por amenazas.
Además, se aplicaron las atenuantes de drogadicción y confesión. La presidenta del tribunal, con el visto bueno de todas las partes, acordó suspender la ejecución de la pena de prisión. M.Q., que ya ha estado en prisión provisional desde el 27 de junio de 2025, no volverá a la cárcel si no comete otro delito en tres años y realiza 30 días adicionales de trabajos comunitarios. También tiene prohibido acercarse a menos de 500 metros de la víctima durante quince años.