Cox, compañía global dedicada a los servicios de agua y energía, ha anunciado una inversión que supera los 20 millones de euros en Andalucía para el desarrollo de nuevas Comunidades Energéticas Municipales basadas en hidrógeno verde. Este proyecto se enmarca dentro del regulatorio impulsado por la Junta de Andalucía y la Agencia Andaluza de la Energía, financiado mediante Fondos Europeos.
En Almería, concretamente en Huércal-Overa y Níjar, se desarrolla un modelo regional de distribución de hidrógeno verde diseñado para zonas que permanecerán fuera de la futura red de hidroductos, facilitando así la distribución energética por toda la provincia. Cox resalta la relevancia del proyecto en el sector agroalimentario de Almería, donde circulan más de 3.000 camiones diarios de fruta y hortalizas. La implementación creciente de hidrógeno verde permitirá una reducción aproximada del 5% en los costes de combustible, fortaleciendo la competitividad agrícola.
En la provincia de Cádiz, en las localidades de Jerez de la Frontera y Algeciras, el hidrógeno verde estará asociado a nodos estratégicos en el transporte y la logística, en particular al Puerto de Algeciras y al Aeropuerto de Jerez. Este enfoque busca avanzar en la disminución de emisiones en actividades industriales y movilidad vinculadas a infraestructuras críticas.
Finalmente, en los municipios de Moguer (Huelva) y Utrera (Sevilla), los proyectos se orientan hacia el consumo local, facilitando la autonomía energética y posicionando a estas localidades como referentes en la producción y consumo de hidrógeno verde a nivel europeo.
“El hidrógeno verde es clave para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, como el transporte pesado, la logística portuaria y aeroportuaria o determinadas actividades industriales”, ha destacado Fabián Pérez, director general de Cox Clientes. “El modelo desarrollado en Andalucía combina generación renovable local, producción de hidrógeno y gestión inteligente de la energía, configurando ecosistemas energéticos descentralizados que aportan estabilidad, competitividad y autonomía a los territorios”.
Las infraestructuras se proyectan con criterios de mínima ocupación territorial y máxima integración paisajística. Cada comunidad combinará plantas solares y de producción de hidrógeno en superficies menores a 2.000 metros cuadrados, lo que facilita su implantación y replicabilidad. Estas comunidades de hidrógeno forman parte del modelo de Comunidad Ciudadana de Energía (CCE) desarrollado por Cox, que posibilita reducir entre un 30% y un 65% la factura eléctrica municipal. Además, impulsarán la creación de empleo local y la dinamización económica en los municipios implicados, junto a programas de impacto social con formación especializada y actividades divulgativas en centros educativos.