El Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba presenta hasta el próximo 25 de octubre la exposición temporal 'Tesoros en el Museo: Almadenes y Torredonjimeno'. La muestra reúne dos destacados conjuntos de joyas descubiertos en 1926, que, pese a compartir la denominación de tesoros, proceden de contextos históricos y culturales muy distintos.
Por un lado, el llamado 'Tesoro de los Almadenes' fue hallado cerca de la mina homónima en Alcaracejos (Córdoba). De estilo claramente céltico, incluye piezas de plata como vasos, fíbulas, torques, brácteas y fragmentos de cadenas, junto a cerca de un centenar de denarios romanos datados entre mediados del siglo II y mediados del siglo I a.n.e. La ocultación del conjunto se sitúa tras esa fecha, aunque el contexto exacto aún no está claro.
Por otro lado, la sección dedicada a Torredonjimeno, en la provincia de Jaén, exhibe una selección del tesoro fechado en el siglo VII d.C., durante la época visigoda. Este conjunto, de función litúrgica, está formado por cruces lisas y repujadas con piedras preciosas, fragmentos de láminas con inscripciones, perlas y colgantes. Guarda relación con otros famosos conjuntos visigodos como el 'Tesoro de Guarrazar'.
El hallazgo del 'Tesoro de Torredonjimeno' sufrió varios incidentes que provocaron su fragmentación y la pérdida de algunas piezas, por lo que hoy se encuentra disperso en varias instituciones: el grueso en el Museu de Arqueologia de Catalunya, otro lote en el Museo Arqueológico Nacional y un tercero en el propio Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba. Su desaparición original se vincula con la inestabilidad provocada por la llegada de los musulmanes a la Península Ibérica a principios del siglo VIII d.C., lo que aporta un valor histórico adicional a estas piezas como testigos de un período de transición.
La exposición podrá visitarse hasta el 25 de octubre, ofreciendo al público la oportunidad de contemplar dos conjuntos joya que reflejan la diversidad y riqueza del patrimonio arqueológico peninsular.