Sevilla

Sevilla, inglés y oportunidad perdida en un entorno cada vez más internacional

5 de febrero de 2026

Sevilla es una de las ciudades con mayor proyección cultural y universitaria del sur de Europa, pero su relación con el inglés sigue siendo una asignatura pendiente. Turismo, patrimonio, sector creativo, startups, aeronáutica e investigación conviven en un ecosistema con vocación internacional que, sin embargo, no siempre se traduce en competencia lingüística real. En este contexto, opciones como los programas para estudiar ingles en el extranjero comienzan a ganar peso entre jóvenes sevillanos como una forma de suplir lo que el entorno local no ofrece. Según el EF English Proficiency Index 2025, Sevilla se sitúa por detrás de otras ciudades andaluzas como Málaga o Granada, una diferencia que refleja la dificultad para convertir años de estudio en uso efectivo del idioma.

La brecha no se explica por falta de talento ni de esfuerzo, sino por contexto. El inglés está presente en el sistema educativo, pero rara vez es imprescindible en la vida diaria. Cuando un idioma no se necesita para desenvolverse, el aprendizaje se estanca. Y en un momento en el que cada vez más oportunidades académicas y profesionales operan en inglés, esa distancia empieza a tener consecuencias reales.

Cuando la ciudad ya no basta para aprender inglés

Sevilla es internacional en visitantes, pero no en contextos lingüísticos cotidianos. El inglés aparece de forma puntual, pero no se impone como lengua de trabajo, estudio o relación social en la mayoría de los entornos locales. Esto tiene un efecto directo: el idioma se queda en el plano académico. Se estudia, pero se practica poco. Y lo que no se practica, no se automatiza.

Por este motivo, en los últimos años ha crecido una tendencia clara entre estudiantes y jóvenes profesionales sevillanos: salir fuera para aprender lo que aquí apenas se usa. No como escapismo ni ruptura con la ciudad, sino como una estrategia formativa consciente. Cambiar de entorno para cambiar de resultado.

Aprender donde el inglés es necesario

Los cursos en el extranjero han dejado de entenderse como viajes educativos puntuales. Para muchos perfiles se han convertido en un acelerador del aprendizaje, una forma de forzar el paso del conocimiento teórico a la competencia real. La diferencia no está en el libro, sino en el contexto. Cuando el idioma es necesario para pedir, estudiar, relacionarse, orientarse o trabajar, el aprendizaje deja de ser opcional.

Eso explica por qué estancias relativamente breves producen avances que, en casa, pueden tardar años. No es una cuestión de intensidad académica únicamente, sino de uso constante. El idioma deja de ser asignatura y se convierte en herramienta funcional.

Sevilla frente al espejo andaluz

Que Málaga o Granada presenten mejores resultados no es casual. Son ciudades con mayor densidad de entornos bilingües, universidades muy internacionalizadas y una presencia constante de estudiantes extranjeros y empresas con perfiles globales. Sevilla, pese a su tamaño y potencial, todavía no ha cerrado completamente ese círculo.

De ahí que cada vez más universitarios y jóvenes profesionales incorporen estancias en el extranjero como parte estructural de su formación. No como complemento, sino como una pieza clave para competir en igualdad de condiciones en un mercado cada vez menos local.

Qué buscan hoy quienes deciden formarse fuera

El perfil de quien sale ha cambiado. Ya no se trata solo de “mejorar nivel”, sino de desbloquear la expresión oral, ganar seguridad profesional, prepararse para estudios internacionales y construir trayectorias con mayor movilidad. En este marco se sitúan propuestas educativas que estructuran experiencias completas de inmersión.

Organizaciones internacionales como EF llevan años desarrollando programas que combinan formación lingüística, vida internacional y acompañamiento académico. Su oferta de cursos de inglés en el extranjero responde a esta demanda de aprendizaje funcional, pensada para quienes buscan un salto real en su competencia lingüística.

Salir para volver mejor posicionado

Para muchos sevillanos, formarse fuera ya no significa irse. Significa volver con ventaja. Con una herramienta que la ciudad necesita para seguir creciendo como polo universitario, empresarial y cultural en un entorno europeo: la capacidad real de operar en inglés.

El reto ya no es que Sevilla atraiga al mundo, porque eso ya lo hace. El verdadero desafío es que Sevilla pueda participar en él en igualdad de condiciones. Y para eso, el dominio efectivo del idioma empieza a ser menos una opción y más una necesidad estratégica.

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